No sé si ustedes estén hartos o no de vivir en un país que no es capaz de ofrecer seguridad a sus habitantes pero sí cobra por ello. Yo sí. Estoy harto de un país lleno de corrupción donde vale madre lo que a la sociedad le suceda y donde, cuando hay un asalto en nuestras narices –a plena luz del día o a la hora que sea-, volteamos hacia otro lado. O sencillamente una país donde la opinión del pueblo no vale.

Ahora nos damos cuenta que realmente no es suficiente lo que hacemos para ganarnos la vida. A las familias no les alcanza los que ganan para vivir.

Pero, ¿Por qué la gente está molesta y hace este tipo de manifestaciones y disturbios? Es gente que gana menos de $200 pesos al día y el alza a la gasolina, el gas, la luz y la tortilla les va partir la madre. Si tú, querido lector, eres como Andrea Legarreta mode economista, que opina sobre la depreciación del peso ante el dólar y dices “No porque suba el dólar suba el precio de todo lo que la familia consumimos nos afecta (…) nuestra economía vende productos a otros países, vende más barato y genera más empleos”… ¿Es neta? A las familias ya no les alcanza. No basta que papá y mama trabajen, y menos si tienen hijos que implican gastos de colegio, útiles, etc., etc.

¿No se cansan de todo esto? Obviamente tienen que subir los costos de todo, no sólo de la gasolina, el gas y la luz eléctrica. Hay gente que se parte la madre trabajando cada día, que tiene dos empleos y sale de su casa a las 5:00 de la madrugada y llega las 8:00 de la noche. ¿Y todavía se preguntan del porqué de la desintegración familiar? Este tipo de cosas van a generar un estallido social, como comienza vislumbrarse, y no se sorprendan de lo que se espera. Lo que llegue a suceder no será de gratis.

Hay manifestaciones donde de forma violenta saquean tiendas, bloquean carretas, quemen gasolineras. ¿Qué haremos si nos están jodiendo día con día? ¿Será un ojo por ojo entonces?

¿Buscan la razón de la delincuencia y los vicios en jóvenes? Justo hace unos días leía un comunicado que explicaba, de acuerdo a cifras de la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas en Estudiantes 2014, que son 5 millones 562 mil 439 menores de edad han bebido alguna vez y 1 millón 516 mil 93 alumnos de secundaria y bachillerato han abusado del consumo del alcohol. Ahí está la respuesta la desintegración familiar, es por en la necesidad de pasar más tiempo trabajando para sobrevivir y pagar deudas porque los impuestos cada vez están más altos.

Ya viene el 2018 y el panorama no se vislumbra alentador, ni siquiera veo un buen 2017. Debemos buscar las formas para orientar todo este descontento social hacia una buena causa que de verdad cambie a las personas que hemos decidido poner en el poder porque sencillamente no nos han cumplido. Y no sólo en ese sentido, sino en todos los sentidos: ¿Dónde está la seguridad prometida? ¿La economía mejorada? ¿Cuánto ha crecido tu patrimonio en los últimos 16 años?

Cierro con la siguiente reflexión:

“Primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista.

Luego vinieron por los judíos y no dije nada porque yo no era judío.

Luego vinieron por los sindicalistas y no dije nada porque yo no era sindicalista.

Luego vinieron por los católicos y no dije nada porque yo era protestante.

Luego vinieron por mí pero, para entonces, ya no quedaba nadie que dijera nada”

 

*Licenciado en Lingüística por la Facultad de Letras y Comunicación. Productor de Noticias de ZER Informativo Colima, director general de Información de El Centinela de Colima, colaborador de la revista Vida & Mujer y Manzanillo News. Envíame tus comentarios a fernando_castillo@ucol.mx o sígueme en Twitter como @skidder89.