Soy mejor que tú

Tenía mucho de no sentir estas cosquillas en el estómago. La taza estaba vacía sobre la mensa, el café apenas comenzaba a perfumar la habitación y ese interminable ruido al gotear parecía cronometrar perfectamente cada taza de café, para después simplemente verlas partir una a una mientras las hojas se volvían bolas de papel enSigue leyendo «Soy mejor que tú»

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