La semana pasada, el gobernador, funcionarios públicos y la mayoría de los reporteros de Colima, celebraron el Día de la Libertad de Expresión. Parece ser que se les olvidó ya la lamentable situación en la que vivía un reportero, dentro de un asilo de ancianos; la humillación de un reportero de fuente policíaca, por parte de elementos de seguridad, donde fue obligado a eliminar las fotografías que había tomado como parte de su trabajo. Y qué decir de la violación de los derechos a la libertad de expresión y acceso a la información que cometió la presidenta del Instituto Electoral del Estado, Felícitas Alejandra Valladares Anguiano, en contra de algunos reporteros.

Bueno, parece ser que tenemos poca memoria, que olvidamos al pasar 24 horas. No es que sea negativo, sino que cosas así no se olvidan tan fácil. Veo con tristeza a aquellos que se dejan llevar con pedazos de cristal donde ven su reflejo con asombro. Digo esto por aquellos ilusos que creyeron que Alejandra Valladares se iba a disculpar, quien, cito, dijo lo siguiente: “En virtud de que he pronunciado previamente que no he cometido violación alguna, es que no es viable la disculpa bajo esta lógica (…) Sin embargo, he de afirmar mi convicción y restricto apego a la legalidad contenida en nuestra Constitución política”.

Informar injusticia, violaciones graves a derechos humanos y corrupción, no es una tarea fácil. Es más, es una tarea que pone en riesgo la vida de muchos comunicadores y opinadores en México. ¿Quieren hablar de libertad de expresión? Expreso entonces libremente que de 2000 a 2014 se han reportado 97 asesinatos de periodistas en el país según la Comisión Nacional de Derechos Humanos, y más de 17 han sido víctimas de desaparición según Reporteros sin Fronteras.

¿El hallazgo del cuerpo de la periodista Anabel Flores Salazar, secuestrada en Veracruz, es acaso un motivo de celebrar el Día de la Libertad de Expresión?

Pero bueno, ya dijo el gobernador Ignacio Peralta que va hacer una comisión para la Protección Integral del Ejercicio Periodístico, donde declaró que “Ustedes –los reporteros- no tendrán un adversario, sino un aliado en el gobierno del estado”. Le pregunto, ¿Quiere decir que hasta el momento entonces teníamos un adversario en Gobierno del estado?

Asegura usted, señor gobernador, que EN OCASIONES, la relación entre gobiernos y medios de comunicación pasan por difíciles momentos… ¿Por qué no dice las cosas como son? Que no son ocasiones sino siempre y no son “difíciles momentos”. Deje los eufemismos para otro momento, las cosas como son.

Vivimos momentos difíciles porque ni siquiera son solo los comunicadores quienes están en la mira de los cuerpos policiacos al momento de ser amedrentado. Ahora, la misma ciudadanía le teme a las autoridades, que juraron defenderlos –bueno, al menos eso quiero creer-. Veo con indignación cómo elementos de la policía realizan detenciones arbitrarias solo por juzgar la imagen de las personas; cómo se justifican diciendo “Ahora la delincuencia usa mujeres para viedeograbar a policías”. Espero que las madres de esos elementos policiacos, carentes de dignidad y sentido humano, no sean objeto de otros compañeros suyos al momento de detenerlas.

¡Viva el Día del a Libertad de Expresión! Porque en México más vale revisar la prensa internacional a escondidas para ver la realidad que vivimos dentro del país, porque los medios nacionales la tienen que disfrazar si no quieren ser objeto de amedrentamientos.

Vale la pena recordar las palabras con las que Jan Martínez Ahrens -Corresponsal de EL PAÍS en México, Centroamérica y el Caribe- abrió uno de sus artículos el año pasado:

“La muerte es una fiel compañera del periodismo en México. A veces espera a la puerta de la redacción, otras en el coche o incluso en la misma casa del reportero”.

Evitar hablar de la violencia y el narco o informar injusticia, violaciones graves a derechos humanos y corrupción no es libertad de expresión.

No firmar información o la tergiversación de los discursos no es libertad de expresión.

Disfrazar a los sicarios de civiles armados –para informar- no es libertad de expresión.

*Licenciado en Lingüística por la Facultad de Letras y Comunicación. Productor de Noticias de ZER Informativo Colima, Director General de Información de El Centinela de Colima y Corrector de Estilo