Algún día eventualmente desapareceré. Sé que solo me llevaré en mí ese recuerdo, de cuando estuviste en mi regazo, esperando el amanecer en mis ojos, viendo el cielo rojo al alba.
No llores, no grites, no pienses… solo siente.
Siente cada día cuando tus manos toquen el calor que emana la taza caliente de café; siente el frío aire cada vez que saques la mano por la ventanilla del vehículo para acomodar el retrovisor; solo espera el momento idóneo y pasará el dolor inadvertido a tu conciencia.
Sé que llegará el día que mires atrás, al pasado, y pensarás que todo ya está olvidado. Nada se olvida, solo se transforma en un mecanismo que te hace más fuerte… y si miras hoy en esa oscuridad, verás que ya hay estrellas que iluminan parcialmente tu cielo.
Yo también puedo ver las estrellas; la diferencia es que ahora estoy solo. Todas las piezas rotas aún están conmigo, pero no he decidido qué hacer con ellas.







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