¿Qué tal te suena salir al cine con tu pareja y embutirse de todo lo que haya en la dulcería? Después, ¿por qué no? Ir a cenar al restaurante que abrieron cerca de su casa y comer como si no hubiera mañana. La vida es una tragazón, piensas.

En el coche la cosa se pone a tono. Ya encarrerado el ratón, que se vaya al diablo el gato. Suben a su departamento y sobres: no rindes, das un show de fuegos artificiales y tu prominente abdomen hace que te sientas incómodo todo el tiempo. #EpicFail

Lo que comes antes de tener sexo podría influir de forma negativa en tus contoneos. Te decimos qué es preferible evitar:

Si no se lanzaron al cine y optaron por darle rienda suelta al Netflix, lo más probable es que hayan preparado unas palomitas en el micro. Mal hecho.

Por qué: según un estudio hecho por la  National Health and Nutrition Examination Survey (NHANES), en la que participaron 2,094 estadounidenses reveló que los químicos que componen el interior de las bolsas de palomitas tienen un papel estelar en reducir el deseo sexual de los varones. Descartadas.

Frijoles

Ya podrán imaginarse por qué… Además de los frijoles, alimentos como el brócoli, la coliflor, los espárragos, las bebidas gaseosas y los productos lácteos (que si eres intolerante a la lactosa, que Dios nos agarre confesados…) producen muchos gases.

Por qué: el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades del Tracto Digestivo y del Hígado nos dice qué pasa: “el estómago y el intestino delgado no digieren por completo los alimentos que se ingieren. Los carbohidratos no digeridos como azúcares, almidones y fibra que se encuentran en muchos alimentos, pasan al intestino grueso. Las bacterias en el intestino grueso descomponen los carbohidratos no digeridos y sueltan gases. Estos gases salen a través del ano”. Por piedad, evítenlos.

Papas a la francesa

En general, toda la fritanga te viene a partir la mandarina en gajos. Pasa lo mismo que con una gordita o una quesadilla frita.

Por qué: contienen grasas trans, lo cual hace que te suba el colesterol y que se obstruyan tus arterias. Esto evitaría una buena sesión de sexo ya que impide que la sangre fluya al ala sur. Además, aquí no termina la cosa. Investigadores de la Universidad de Navarra y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria descubrieron que aumenta la probabilidad de sufrir depresión. ¿Quién va a querer echarse un quiebre así?

Menta

Si sientes que tienes mal aliento, lo mejor es que te laves los dientes y que tomes mucha agua, pero por ningún motivo te metas a la boca un caramelo de menta.

Por qué: el mentol no es tu aliado. Tiene efectos negativos en la testosterona, puesto que reduce sus niveles y con ello: adiós, deseo sexual. Así lo reveló un estudio realizado por el Departamento de Bioquímica del Suleyman Demirel University Medical School en Turquía y aconsejan bajarle a su consumo, pues podría tener efectos tóxicos.

Bebidas energéticas

Si crees que te pueden dar alas, olvídenlo. El combo formado por la cantidad brutal de azúcar y la cafeína que contienen provocaría que, una vez más, se reduzcan los niveles de testosterona y ya vimos que eso no es nada bueno. No se conviertan en presos de la publicidad y ni las volteen a ver.

Lo ideal es que antes de ponerse cariñosos con sus parejas le entren con singular alegría a todo aquello que favorezca, entre otras cosas, la circulación sanguínea (aquí les damos algunas ideas). Provechito y ¡a darle!

Nota de Chilango.com