Una parte fundamental y un poco difícil al momento de escribir es la homofonía de las palabras. La homofonía es lo que en Lingüística denominamos “coincidencia de pronunciación de dos o más palabras pero que se escriben y tienen un significado diferente”. La palabra homófono viene del griego y está compuesta por homo- “igual + fono- “sonido”, es decir, “igual sonido”. Palabras homófonas = palabras con igual sonido.

La mayor parte de este problema le sucede a todos cuando escriben lo que un profesor dicta en el aula, al momento de tomar un recado por teléfono o anotar una idea en papel. Es algo muy común y no quiere decir que seamos ignorantes. Es sólo que confundimos lo que al oído suena igual.

El ejemplo más común –y extenso- que encontré fue “a ver” y “haber”. La primera se trata de la secuencia constituida por la preposición “a” y el infinitivo verbal “ver”. Ejemplo:

Mi mamá nos llevo a ver una película al cine.

Vamos a ver qué tal está esta película.

Sin embargo, como expresión tiene distintos significados. En tono interrogativo sirve para pedir a nuestro interlocutor que nos deje comprobar algo:

¿Pasaste el examen?

-Sí. Con diez de calificación.

-No te lo creo ¿a ver?

Otro de los sentidos que toma esta construcción es la expectación, es decir, la ansiedad o emoción que produce la espera por algo:

A ver cuándo me invitas a tu casa.

A ver cuándo me llevas al cine.

Equivale también a “claro” o “naturalmente” como expresión que acepta algo inevitable:

¡A ver! Ya te dije que si no estudias no pasarás al siguiente grado.

A ver si te vas lavando tu ropa de ahora en adelante.

Por otro lado, “haber” puede ser verbo o sustantivo. Como verbo se utiliza de forma auxiliar, seguido de un participio para formar los infinitivos compuestos de la conjugación:

Sigo sin haber entendido lo que pasó.

Tiene que haber sucedido algo muy grave para que no viniera. 

Además, se usa como infinitivo del verbo impersonal que expresa presencia de lo designado por el sustantivo que lo acompaña. En una oración: Parece haber un hombre en la ventana de aquella vieja casa. Y como sustantivo “haber” es masculino y su significado es “conjunto de bienes o caudales de una persona”: su haber era más bien escaso.

Pero no todo es “haber” y “a ver” dentro de la homofonía de las palabras que pueden entorpecer nuestro texto y cambiar el sentido total para quien lo leerá. Por ello, a continuación una lista de 19 ejemplos de palabras homófonas.

  • Tubo: pieza hueca y cilíndrica.
  • Tuvo: verbo tener.
  • Revelar: Descubrir o hacer saber las cosas.
  • Rebelar: Negarse (una persona) a obedecer a otra que tiene autoridad sobre ella.
  • Hierba: planta pequeña.
  • Hierva: del verbo hervir.
  • Cabe: del verbo caber.
  • Cave: del verbo cavar.
  • Valla: cercado.
  • Baya: fruto de ciertas plantas.
  • Vaya: del verbo ir.
  • Bello: sinónimo de hermoso.
  • Vello: sustantivo “pelo suave”.
  • Bienes: posesiones.
  • Vienes: del verbo venir.
  • Cabo: porción de tierra que se adentra en el mar; rango militar.
  • Cavo: del verbo cavar.
  • Basta: del verbo bastar; tosca.
  • Vasta: grande.
  • Basar: apoyar, fundar.
  • Bazar: tienda de artículos usados.
  • Vasar: estante para colocar vasos.
  • Grabar: esculpir; registrar.
  • Gravar: imponer tributos.
  • Combino: del verbo combinar.
  • Convino: del verbo convenir.
  • Botar: lanzar algo.
  • Votar: emitir voto.
  • Baca: portaequipajes de la parte superior de los vehículos.
  • Vaca: hembra bovina adulta.
  • Bacilo: bacteria infecciosa.
  • Vacilo: del verbo vacilar.
  • Bale: del verbo balar.
  • Vale: del verbo valer.
  • Tasa: acción y efecto de tasar, fijar oficialmente el precio máximo y mínimo de algo.
  • Taza: vasija pequeña de loza o metal.
  • Asar: hacer comestible un alimento por acción directa del fuego.
  • Azar: Casualidad, caso fortuito, desgracia imprevista.
  • Azahar: del árabe hispánico azzahár, y este del árabe clásico zahr, “flores”, da nombre a la flor blanca, y por antonomasia, la del naranjo, limonero y cidro.
  • Ola: Onda de gran amplitud que se forma en la superficie de las aguas.
  • Hola: interjección usada como salutación.

Aunque los homófonos, o palabras homófonas, son una zona peligrosa para quienes no tienen una ortografía muy sólida -hablando en términos sencillos-, no hay vacío que no pueda ser llenado. La perseverancia, las ganas de aprender y la lectura constante pueden vencerlo todo.

Nota del autor: si al primer vistazo de este artículo te pareció ver que el título era “¡Cuidado con la homofobia!” y no “¡Cuidado con la homofonía!”, no te preocupes. Esto fue hecho a propósito.

Agradezco tus comentarios y en la medida de lo posible iré sacando los temas que me piden. Si tienes alguna duda sobre algún tema relacionado con ortografía puedes enviarla a fernando_castillo@ucol.mx y con gusto hablaré al respecto.


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