Me miro frente al espejo y reflejo mi desnudez mental. Destilo el odio de un ser que ha sido bendecido con la condición de sentir los pensamientos en la piel, tú me dañas. He sido descubierto ante tus miradas espectaculares y ahora sólo tengo mi cuerpo, marcado por tus recuerdos.

Destrózame el alma cada vez que pienses mal, arranca trozos de mí con tu mirada no importa que después sea sólo un cuerpo putrefacto abultando tu alma llena de trofeos. Sé lo que piensas y lo ves en mi como una más de mis heridas. Ahora no estoy suplicando que te detengas, siente sobre mí lo que nunca pudiste entender.

Al final de cuentas soy sólo un imbécil ser atrapado en este cuerpo humano que pide a gritos libertad. Explota sólo un cuerpo, medio para llegar a lo más alto. Kyrie, rex genitor ingenite, vera essentia, eleison (Señor, Rey y Padre no engendrado, verdadera esencia de Dios, ten piedad de nosotros).

Entre mis uñas: hemoglobina, cuero y carne de tu cuerpo. Roto en mil pedazos tu corazón, trozos de un desdeñado ser inerte. Si me preguntan por qué abrí tu corazón y disfruté su sangre, diré que quería encontrar dentro de él lo que muchos llaman sentimientos.

Suelta esas lágrimas al ver tu cuerpo abierto, frente a mí, para entregar su “limpieza pura”. ¿No es tan bello destrozar lo que existe dentro de ti? Si es que en verdad existe. Piensa mal y destrózame, piensa en tu amor por mí y me alimentaré de ti.