Querid@s amig@s, la semana pasada me llegó un mensaje a mi correo electrónico (fernando_castillo@ucol.mx) de una persona que me preguntó sobre si era correcto utilizar el símbolo arroba (@) como distintivo de género, es decir, que se usa en la flexión de adjetivos, sustantivos, determinantes y pronombres; para de esta manera integrar en una sola palabra la forma masculina y femenina como en el siguiente ejemplo: “A l@s alum@s de la secundaria Nº 8 se les informa que…”.

Pues bien, es indudable que la arroba pasó de ser usado como una unidad de peso, equivalente a 11,502 kilogramos, a ser un signo tipográfico que se utiliza para las direcciones de correos electrónicos y cuya única función es separar el nombre del usuario del servidor. Su valor es la preposición inglesa “at”, es decir “en”: fernando_castillo@(en)ucol.mx. Sin embargo, se extendió su uso como símbolo de igualdad de género para ser “políticamente correctos” en un lenguaje al cual se le ha tildado de sexista.

De ninguna manera la arroba debe ser utilizada para incluir ambos géneros en una sola palabra. Por una parte, esta nueva grafía no tiene correspondencia fónica, por lo que su uso en la oralidad es imposible. Además, existen casos en los cuales la forma masculina y femenina dificulta el uso de la arroba, así tenemos que no es conveniente en casos como “l@s madres y padres de familia” o “el o la niñ@ que no traiga los útiles a la escuela…”; Las oraciones serían incoherentes.

De esto ya se percató la Real Academia Española y en su apartado “GÉNERO”, sección 2.2, explica que muchos hablantes han comenzado a utilizar este símbolo para hacer alusión a los dos sexos ya que este signo parece incluir en su trazo las vocales a y o. Así, considera que la arroba no es un signo lingüístico y su uso en ese contexto es inadmisible desde el punto de vista normativo.

Si lo vemos desde su perspectiva, muchas expresiones donde se utiliza la arroba para designar el género carecerían de coherencia, como el “Día del niñ@”. La contracción del es válida solo para el masculino “niño” (de el = del).

Para la Academia Mexicana de la Lengua es un error grave emplear la arroba para integrar el género masculino y femenino en los sustantivos. Además, aclara que en español es correcto usar el masculino para referirnos a un grupo formado por ambos sexos. Así podemos usar, por ejemplo, “los niños requieren mejores espacios recreativos”, para referirnos a ambos sexos; “los alumnos de nivel superior serán los más beneficiados”, incluye también a las alumnas, y “El hombre ha poblado esta tierra desde el principio de la historia”, como sinónimo de hombres y mujeres.

Es claro que tenemos un problema de economía lingüística que pelea la igualdad de género que nosotros como hablantes pensamos carece la lengua. En mi opinión, el género de las palabras atañen a la gramática y la Real Academia Española ya dio su veredicto. Los problemas y diferencias entre machistas, feministas, feministas extremas y demás corrientes son aparte.