Hay un hilo invisible que nos une a México. Desde Chicago, en pleno corazón de #LittleVillage y entre decoraciones de Halloween, sobre salen las flores de cempasúchil, las banderas mexicanas y los jorongos.
Cambiará la geografía, pero no el ritual. Ver decoraciones del Día de Muertos en el Medio Oeste de Estados Unidos es la prueba de que la identidad no se desgasta con la distancia: se lleva en la piel, se cultiva y se vuelve refugio contra cualquier nostalgia.
Las raíces verdaderas nunca se pierden; solo echan flor en otras tierras.
An invisible thread connects us to Mexico. The marigold flowers, Mexican flags, and traditional jorongos are prominently displayed in the heart of #LittleVillage in Chicago, amidst Halloween decorations.
Even if the place changes, the ritual stays the same. Seeing Day of the Dead decorations in the Midwest of the United States shows that identity doesn’t fade over time: it’s written on our skin, it’s grown, and it becomes a safe place to escape nostalgia.
True roots never die; they just grow back in different places.







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