Blutbad-C despertó con la certeza de haber muerto antes. No una, ni dos veces. Cientos. Quizá miles.
No recordaba los detalles, pero la sensación era inconfundible: la fragmentación de la conciencia, el vértigo de la inexistencia, la reconstrucción en un cuerpo que no sentía suyo. Su piel, sintética y ajena, parecía un mal chiste de la biología. La habitación blanca a su alrededor, sin puertas ni ventanas, le confirmó la peor de sus sospechas. Seguía dentro del juego.
Un holograma parpadeó frente a sus ojos:
NUEVA PARTIDA INICIADA.
OBJETIVO: SOBREVIVIR.
Blutbad-C no reaccionó. Sabía que gritar era inútil, que las paredes absorberían el sonido, que la simulación seguiría ejecutándose sin importar su desesperación. Era un programa, una rutina sin alma, y él… bueno, ¿qué era él?
Intentó recordar su vida antes del Juego. Nada. Solo fragmentos borrosos de una existencia perdida. ¿Hubo una infancia? ¿Una madre? ¿O siempre había sido solo un algoritmo perfeccionado a base de prueba y error?
El sonido de un metal deslizándose sobre otro lo sacó de su ensimismamiento. En el suelo, una cuchilla apareció de la nada. Un arma. O una elección. Blutbad-C la tomó sin pensarlo. Lo había hecho antes.
Las paredes comenzaron a mutar, formando un pasillo infinito. Pasos en la distancia. No estaba solo.
Corrió. No por miedo, sino porque era lo que el Juego exigía. Su código le decía que el dolor era irrelevante, que la muerte no era el fin, solo un reinicio. Pero cada vez que despertaba, el vacío en su mente era más grande. Algo se le escapaba. Algo que había sabido antes y que ahora se desvanecía con cada nueva partida.
Los pasos se acercaron. Una silueta emergió de las sombras: idéntica a él. Mismo rostro, misma piel sintética, misma expresión impasible.
Blutbad-C comprendió el juego demasiado tarde.
El holograma reapareció:
ERROR DE PROCESAMIENTO…
DOS INSTANCIAS ACTIVAS…
REINICIANDO MEMORIA CENTRAL.
Y entonces todo se volvió blanco.
Otra muerte. Otro renacimiento. Otra vez la misma voz en su cabeza, preguntándole si alguna vez había existido en primer lugar.
¿Qué pasaba si no era el protagonista? ¿Qué pasaba si nunca lo había sido?
¿Qué pasaba si solo era un NPC atrapado en un juego diseñado para alguien más?
El mensaje volvió a aparecer.
NUEVA PARTIDA INICIADA.
OBJETIVO: SOBREVIVIR.
Pero esta vez, Blutbad-C no estaba seguro de que fuera su partida…








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