El fruto prohibido…

Hoy desperté entre latidos agitados que gritaban venganza cuando mis ojos vieron la luz del día…comenzaron a romper el tiempo. Cuerpo desnudo el mío, bañado en sangre…sangre impura de un hombre lobo que jamás volverá a su manada.

¿Manada? Buena pregunta ¿qué es una manada? Aún no lo sé, no conozco esa palabra. Vivo solo en este mundo… no necesito de nadie.

Nada es indispensable, nada es imprescindible. Sólo ella.

Ella no es nada, es única…

Es un mundo aparte, una ideología que hay que seguir.

La sigo a cada instante, y cuando estoy demasiado cerca de ella algo dentro de mí ser grita ¡No! ¡Nunca jamás! Me retiro y no vuelvo a verla hasta el día siguiente.

Una manada podría terminar con ella en menos de lo que se imagina… es desafiante, única, es ella.

Jamás sentí tal necesidad, jamás imaginé necesitar de alguien de esta forma…No quiero matarla. Es única en su tipo… morena clara, carne exquisita, corazón puro, sangre joven, olor único, incomparable diría. Tiene un cuerpo tierno, unas manos suaves y un toque de delicadeza matinal.

Mujer de las buenas…Mujer vampiro… El fruto prohibido… el amor vedado.

Actos impuros

Dejé de escribir porque muchos de mis actos son impuros y no me atrevo a escribirlos. Tal vez no me atrevo a describirlos tal cual sucedieron. Debería morir en este instante; no tengo derecho a hacer lo que hago…

Desearía jamás haber salido de mi casa aquella noche que pasó todo. Desearía no existir, ser nada y nadie en este mundo. Mis padres estarían decepcionados de mí…

El apetito me gana a cada instante, necesito saciar esta sed de sangre que me quema por dentro. Necesito aliviar este dolor en mi tracto, que me obliga a comer sin control.

Necesito, como no tienes una idea, matar y devorar la sangre caliente de un cuerpo fresco, joven, hombre o mujer, la verdad no importa el género mientras termine con esta lenta agonía.

 

 

(Publicado el martes 8 de septiembre de 2009)

¿Qué es la necesidad?

He visto morir gente desesperada por vivir, yo vivo desesperado por morir. Esto que me ha sido dado, ahora es una agonía; es una necesidad “humano-animal”. Vivimos dependiendo el uno del otro y he podido descartar la locura de asesinar aves y perros. Aunque eso parezca descabellado, es mejor que tratar de acallar ese llamado animal asesinando niños, hombres y mujeres inocentes.

Ahora sé que los sueños no existen. Una prueba de ello son esos cadáveres que he visto en las noticias. Todos dicen, todos comentan y argumentan sobre posibles lobos salvajes; ¿lobos salvajes? ¿Aquí en la ciudad? Digo, no es que sea imposible pero no logro digerirlo.

Esta a necesidad sigue latente en mi sangre. Sigue pidiendo más y más, con forme pasan las noches. La necesidad ¿Qué es la necesidad? ¿Es acaso la sobrevivencia del más apto? Tal vez. No lo sé…

 

(Publicado el viernes 5 de junio de 2009)

Anoche…

Anoche soñé con ella. Su perfume me tocó el alma como si en realidad estuviese ahí…
 
Estábamos frente a frente, mirándonos fijamente a los ojos mientras su voz desgarraba mi alma.
 
No supe que hacer, la tomé entre mis brazos y no pude controlar mi naturaleza; desgarré su espalda, lamí su cuello y mordí todo lo que fue posible. No hubo límites.
 
Cuando me di cuenta de lo que había hecho… de ese placer de licántropos que la humanidad llama crimen, desperté.
 
No sé si fue un sueño o en realidad pasó. Quizá si, quizás no.

(Publicado el miércoles 22 de abril del 2009)

Probé nuevamente la sangre

Ayer mientras caminaba por el parque regreso a casa, pude ver de nuevo la luna. Tenía un no sé qué que me atraía hacia ella. La miré y me quedé completamente hipnotizado, como si tratase de decirme algo. De pronto comencé a sentir como corría por mis venas un veneno tan letal que me hacía sentir que se desgarra mi piel. Corrí y me oculté tras esas viejas ruinas de la iglesia que descansa en la profundidad del parque, miré al cielo y comencé una vez más…comencé esa agonía que no me ha dejado dormir desde hace poco.

Ahora no sé qué debo hacer, No sé si saciar mi instinto o tratar de buscar ayuda. Esta noche lo he vuelto a hacer… ahora sé que no puedo detenerme.

Hoy desperté confundido en mi habitación, en mi mente giran recuerdos fugaces de lo que pasó anoche. Me miro al espejo después de haber despertado completamente, ahora siento que soy dos en uno sólo. Siento como si una persona dentro de mí estuviese gritando y quisiera salir desatadamente…aún no encuentro una explicación lógica ¿Estaré loco?

Lo que sí sé es que: anoche probé nuevamente la sangre. Sé que han muerto muchos inocentes, pero de alguna forma tengo que mitigar este instinto que no puedo dejar de lado así como así.

 

(Publicado el martes 17 de marzo de 2009)

Taxistas con inmunidad diplomática

Taxi sin placas y sin permiso

Si está pensando en levantar una denuncia por cobro indebido de taxistas, amable usuario del transporte público, de ante mano le digo: no gaste su tiempo y dinero en vano, ellos tienen inmunidad diplomática -en toda la extensión de la palabra-.

Tal parece que el sistema funciona a favor de los conductores que, desde hace años, ha dado escasas muestras de eficiencia, amabilidad y respeto por el usuario.

De entrada, usted gastará por lo menos $100 en trasladarse a la Dirección de Transporte, eso si es que procesan su caso para encarar al taxista. Aunque no sabría asegurarle si tienen una carga enorme de trabajo o simplemente es descuido de quien toma las llamadas para hacer las citas, intente agendar. Lo único que perderá es dinero y tiempo -repito-.

Si su caso es tomado en cuenta, ¡Felicidades! Ahora lo que sigue es que le hagan caso, pues se verá en la necesidad de discutir con el dueño de la concesión y el taxista “cara a cara”, -que más que una discusión basada en pruebas fehacientes parece un juicio oral para evidenciar al usuario-.

Y es que no podemos comparar la inexperiencia de un usuario contra la forma de vida de un taxista, y aunado a la forma de vida, al colmillo para robar… perdón, para cobrar. Usted se dará cuenta que más que conductores, son abogados escudados en una tabla – que a decir de las autoridades ‘fue aprobada desde los más altos cargos político’-, que manipulan a su favor.

Que si son 5 metros más allá de la línea roja, ¡tómala papá, cinco pesos más! Y entre que cobran por línea roja o por “brinco” -como si jugara al avión-, el diálogo parece ser la peor herramienta para solucionar las cosas.

Al final, resulta ser uno el ratero y sin vergüenza, que quiere dejar pobres y sin el sustento para la comida a los taxistas; perderá $100 en pasajes para ir y venir, ya que las rutas pasan cada “fin del mundo” y deberá ir en taxi.

Si eso no fuera poco, también perderá la credibilidad -si es que aún la tenía- en las dependencias.

Recomendaciones

La mayoría de los problemas que enfrentará en los cobros por las cuotas de los taxis será por cruce de zonas. Y creame cuando le digo que por 5 metros le sacarán de su bolsa 5 pesos más; según argumentan los taxistas se cobra por línea roja -para sacarle además un poco más de lo ya robado-.

Así que de ante mano, le recomiendo:

 1.- Si usted va a una tienda de las grandes avenidas, bájese en la avenida y no en el estacionamiento, de lo contrario le cobrarán 5 pesos más.

2.- Exija que el taxista le muestre y -de ser necesario- le preste el tabulador para que usted mismo saque la cuenta. ¡Son muy mañosos! -experiencia personal.

3.- Nunca confíe en las tablas fotocopiadas. Usted no sabe cuánto puede ayudar el Photo Shop.

Inconsistencias dentro de las inconsistencias

Según las estadísticas, cada semana la Dirección de Transporte recibe seis quejas por cobros indebido. Pero lea bien, “recibe seis quejas”. La pregunta aquí sería ¿Cuántas de ellas proceden?

Recibir quejas no es dar resultados. Los resultados se deben reflejar en las quejas que son debidamente procesadas y solucionadas. ¡Papelito habla señor!

En experiencia personal, le digo, una queja que puse al taxi número 15 de la V. Bonfil simplemente no procedió. El taxista alegó que pasada “la línea roja” eran 5 pesos más.

Debo confesar que, de mala gana, acepté que el cobro fue el correcto. Sin embargo, al momento del servicio el taxista no portaba gafete. Aunque desconozco si esto sea motivo de multa o no, quiero pensar que es equivalente a cuando un conductor no trae su licencia, es decir, multa. No pasó nada, de eso jamás se habló.

Ahora, recordando experiencias pasadas, muchos taxis circulan con permisos por falta de placas. Permisos que, debo decir, parecen jamás expiran en Colima.

Cuando hablaba – al principio- de inmunidad diplomática en los taxistas, no era una broma. Todos sabemos que muchos de los concesionarios del transporte público, en Colima y México, son actores políticos. Así de simple… así de sencillo.

Queda claro que MÉXICO es el hazmerreír del mundo. Mientras en México las camas se tragan a las niñas, los perros comen gente, los cadáveres se escapa, las secuestradoras salen libres, los asesinos van a Harvard y los rateros se van becados fuera del país; en Colima, los taxistas tienen inmunidad diplomática.

Así de simple…