Vete, ¡Eres libre!

Te sorprendería ver lo que fuera de estas cuatro paredes hay, cuando eres libre completamente. Una vez que decides dejar atrás las cadenas que te ataron por tanto tiempo a la tierra… a esta tierra.

¿Sabes lo que pienso? ¿Lo que sucede? Habla una serpiente y se divisa a lo largo de la cordillera una luz tan brillante como la aurora boreal. 

Eres cosa nuestra… aunque te mantuvimos en cautiverio, tu alma jamás abandono su espíritu guerrero. 

Eres un pueblo entero que vive en el alma de sus muertos, eres un pueblo efímero que regresa cada vez que se oculta el sol en el cielo.

Sé que es triste verte partir así, pero en lo más alto tu ser renacerá… desde el Valle Muerto.

La indolente respuesta del presidente ante los feminicidios

Es lamentable que duela más un lienzo que una vida. Es lamentable que se haya captado la atención del presidente más por un cuadro que por la lucha de la protesta. Para el presidente de la República, el acto realizado en la CNDH es un hecho vandálico y digno de pro porfiristas y/o conservadores. 

Y aunque debo reconocer que el arte es invaluable, lo es aún más la vida de una persona. La toma de las instalaciones de la Comisión de Derechos Humanos en México lo único que exhibe es la carencia que tiene el país en la ayuda a las víctimas. 

¿Es mucho pedir una vida libre de violencia? ¿Es mucho pedir una vida digna para las mujeres? Lo único que denota esta situación es el hartazgo que hay en las mujeres por ser tratadas peor que la basura. 

Según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), tan sólo en 2019, las estadísticas reportaban cerca de 3 mil mujeres asesinadas en México; sólo 726 investigadas como feminicidios y los demás como homicidios dolosos. La lista la encabezan los estados de Veracruz; Estado de México; Nuevo León; Puebla y la Ciudad de México. Además, México ocupa el segundo lugar de feminicidios en América Latina. 

En un video, una mujer pide justicia por su hija que a la edad de 7 años fue abusada sexualmente, y le cuestiona al presidente por qué se indigna por un cuadro y no por el abuso sexual de su hija.

Pero, ¿cuál fue la respuesta de Andrés Manuel López Obrador? Tachar de inconsciente, conservador y ser pro porfirista porque “afecta la imagen de Madero o no conoce la historia (de Madero)”. Aunque dijo entender que hay mucho dolor de las víctimas, y tienen derecho de manifestarse, no considera que sea “la mejor forma de hacerlo”. 

Y no conforme con desprestigiar las manifestaciones para exigir una vida digna de las mujeres, ahora asegura que la prensa las utiliza para afectar su gobierno, y que son una manifestación de “coraje” contra Rosario Piedra. Consideró también que se le da “muchos espacios y tiempo” y hay una exageración en todo sentido. 

La situación no es así, esto no es un asunto político, de conservadores o pro porfiristas, mucho menos de quienes desconocen quién fue Francisco I. Madero. Esto es un asunto que nos compete a todos, el dolor por el que atraviesan estas mujeres es algo que se ha venido arrastrando por distintos periodos de gobierno, banderas políticas y funcionarios públicos; no es cosa de la CNDH o de si están conformes con la llegada de Rosario Piedra; de la Secretaría de Gobernación o de la misma Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas. Es una situación que, viendo los niveles de violencia por los que atraviesa México, pasarán muchos años para que cambie. 

La lista parece interminable si hablamos de víctimas de asesinato, secuestro o desaparición forzada. Y no sólo ellos, sino sus familias, que lo único que exigen es atención a la precaria situación económica y al apoyo del Estado. ¡Esa es la verdadera razón por la que fueron tomadas las instalaciones de la CNDH! ¡No por ser pro porfiristas! ¡No por ser conservadoras! ¡No por desconocer la historia de Madero! 

La toma de las instalaciones, la pinta de mensajes o la destrucción de algo material es pues sólo algo simbólico. No es una queja ni un símbolo de rebeldía, sino una llamada de atención y una muestra del hartazgo que se manifiesta en la sociedad mexicana, en las mujeres, en todos. No es cosa de la prensa conservadora, es sólo sentido común.

La columna Palabras Prohibidas es publicada semanalmente Colima XXI, Meridiano Colima y El Centinela Colima.

“El virus no existe”, dicen los mexicanos en internet

Finaliza un mes más del 2020, los casos van en aumento y las autoridades parecen no tener control sobre las personas que siguen violando las medidas sanitarias impuestas a nivel mundial. Y no sólo eso, sino que comienzan a tomar cada vez más fuerza una serie de declaraciones de varias figuras públicas en redes sociales que desacreditan la existencia del coronavirus.

Estoy seguro que más de una vez te ha llegado mensaje o nota de voz relacionada al Covid-19, donde nos aseguran saber la verdad respecto al Covid-19 y su plan malévolo.

Tal es el caso de Patricia Navidad, quien dio de qué hablar este fin de semana. El centro de toda declaración polémica de la actriz no es sólo negar la existencia del Covid-19, sino afirmar que es parte del Nuevo Orden Mundial y, con ello, una serie de conceptos como que se avecina una nueva era de la inteligencia artificial; el transhumanismo; que las vacunas tienen nanotecnología para controlarnos; la existencia de los tatuajes de los puntos cuánticos; la existencia además de una sociedad tecnócrata; una ideología comunistoide, y que los microchips instalados se pueden activar con la nueva tecnología 5G “bajo ondas de radiación electromagnética dirigida a los cerebros… ellos pueden controlar totalmente nuestra mente, manipularla y modificar emociones, sentimientos, pensamientos”.

Pero, ¿Qué tan cierto es lo que ella señala y por qué debe preocuparnos sus declaraciones?

Si realizas una búsqueda en Google con las palabras “Teorías de conspiración Covid-19” te arrojará más o menos 100 mil resultados —y contando—. Lamento afirmar que deben preocuparnos las declaraciones de Patricia Navidad. ¿Por qué? Sencillamente porque es una figura pública que siembra esa semilla de duda en miles —tal vez millones— de personas que navegan en la red sin confirmar información y que al ver que es, como dije antes, una figura pública, dan por hecho sus declaraciones.

La empresa Metrics, cuyos principales servicios es analizar tendencias en las redes sociales, en su más reciente estudio analizan las principales Teorías de la Conspiración en México que giran en torno al Covid-19. 

Los resultados señalan lo siguiente:

  • El 68.82 % de los internautas dudan de la existencia del Covid-19; 
  • el 14.54 % cree que el virus se propagó por medio de la Red 5G; 
  • el 6.80 % cree que se ocultan las cifras verdaderas del Covid-19;
  • el 4.19 % considera que es un arma biológica;
  • el 1.87 % cree que es un complot dirigido por Bill Gates;
  • el 1.37 % consideran que el virus se originó por un murciélago;
  • el 1.16 % cree que EEUU envió virus a China;
  • el virus se escapó de un laboratorio, y 
  • que el Covid-19 se propagó para generar un nuevo orden mundial.

Las discusiones principales giran en torno a que el virus no existe; a su supuesta propagación a través del 5G, y que las cifras verdaderas están siendo disfrazadas. Cada una de ellas destacaron en distintos momentos de enero a la fecha.

Aún cuando impera la teoría que asegura que el virus no existe, sólo un 11 por ciento que la considera verdadera. Y paradójicamente, las que tienen un volumen menor, cuentan con un mayor número de personas que las creen.

Los usuarios que mencionan que Estados Unidos llevó el virus a China, que se originó por un murciélago o que se escapó de un laboratorio, aseguran creer en lo que dicen.

Sin duda alguna estas teorías están causando gran controversia por el volumen de datos que se mueven en redes sociales e Internet, aunado a que figuras públicas del espectáculo comienzan a difundirlas Sin embargo, la recomendación es siempre verificar que lo que recibes vía redes sociales o correo electrónico es real, que tiene sustento o bases científicas y comprobadas, antes de compartirlo.

Cómo sobrellevar el estrés durante la pandemia

Estoy seguro que no hay persona en el planeta tierra, que no se haya cuestionado actualmente ¿Y si ya me contagié?, ¿Y si soy asintomático?, ¿Qué voy a hacer si soy de los casos asintomáticos y ya contagié a miles de personas?  

La pandemia del Covid-19 parece no tener fin y muchos aún siguen sin creer que sea real. Aunque para quienes están aislados, encerrados del mundo y sin salir puede resultar estresante, la realidad es que es más estresante para quienes salimos a diario y vivimos con la preocupación de cuándo nos tocará o si nos libraremos del contagio. 

En verdad son muchas las veces en que, día con día, en lo personal me cuestiono   qué está sucediendo a mi alrededor y a veces resulta abrumar al ver que hay quienes no siguen las medidas necesarias de sanidad al salir.

La palabra que estás buscando es “estrés” y no es exclusivo de un sector de la población. El temor y la ansiedad con respecto a una nueva enfermedad, dícese Covid-19 o no, pueden resultar abrumadores y generar emociones fuertes en cualquier persona. En la mayoría de las ocasiones, las medidas de prevención recomendadas provocan que dichas emociones generen más estrés al sentirse aislados y en soledad. Lamentablemente, debo decir, estas medidas son estrictamente necesarias para reducir la propagación del virus. 

No es fácil lidiar con el estrés pero es necesario hacerlo de manera saludable pues nos ayudará a fortalecernos y fortalecer a quienes nos rodean. 

De acuerdo con el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades, el estrés durante el brote de una enfermedad infecciosa puede, en ciertos casos, incluir reacciones como las siguientes: 

  • Temor y preocupación por su salud y la salud de sus seres queridos, su situación financiera o laboral, o la pérdida de servicios de apoyo de los que depende; 
  • cambios en los patrones de sueño o alimentación;
  • dificultades para dormir o concentrarse;
  • agravamiento de problemas de salud crónicos;
  • agravamiento de problemas de salud mental, 
  • y un mayor consumo de tabaco y/o alcohol, u otras sustancias.

¿Qué hacer si comienza a deteriorar nuestra salud mental?

La pregunta del millón, dirían muchos. Es posible que una persona se sienta más estresado en estos meses, pero no necesario que haya presentado un aumento de estrés desde el principio. Por ello, es recomendable que si has notado un incremento en tus niveles de estrés, tolerancia a situaciones que antes podías manejar, etcétera, lo más viable es llamar al 911 y preguntar por los números telefónicos de la Secretaría de Salud, de ayuda psicológica, la línea de prevención del suicidio o de violencia familiar. La peor estrategia que podemos hacer es quedarnos callados. 

Además, no todos reaccionamos de la misma manera al incremento del estrés. Esto también es un factor importante. Si nosotros no nos hemos percatado de ello, pero quienes nos rodean sí y nos lo han externado, debemos ponerle especial atención. La forma en la que respondemos ante el Covid-19 puede y siempre estará influenciada por nuestros antecedentes, apoyo social o familiar, nuestra situación financiera actual, salud y antecedentes emocionales, incluso la comunidad en la que vivimos.

Así que los cambios que pueden suceder debido a la actual pandemia por la que atravesamos y cómo reaccionamos e intentamos controlar la propagación puede afectarnos de maneras muy diversas a cada uno. 

Como decía líneas arriba, el estrés y cómo reaccionamos ante el Covid-19 no es exclusivo de quienes salimos a trabajar o un sector del ámbito laboral en específico.  ¿Quiénes pueden responder con mayor intensidad? El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades considera que las personas que tienen mayor riesgo son las siguientes: 

  • Adultos mayores y cualquier persona de cualquier edad con ciertas afecciones subyacentes;
  • los niños y adolescentes; 
  • encargados del cuidado de familiares o de seres queridos enfermos;
  • trabajadores del sector salud y de la industria alimenticia;
  • quienes padecen enfermedades mentales preexistentes, consumen sustancias o abusan de sustancias;
  • los que perdieron su trabajo, vieron reducidos sus ingresos por la pandemia o tuvieron cambios importantes en sus centros de trabajo,
  • las personas con discapacidad, retraso en el desarrollo o quienes viven en aislamiento social, incluyendo los que están solos, solteros o en áreas rurales o fronteriza. 

Aunque no lo creas existen otros sectores de la población que quizás no te habías puesto a pensar, pero que también pueden sufrir estrés relacionado al Covid-19. Por ejemplo, los grupos o minorías raciales y étnicas; aquellos que no tienen acceso a información en su lengua materna y que no es el español; las personas sin hogar y quienes viven en entornos de concentración de personas. 

Pero entonces, ¿qué hacer ante el estrés por Covid-19? En definitiva, no hay más que cuidarse y también cuidar a quienes nos rodean. Es muy satisfactorio cuidar de los demás, pero lo principal es comenzar en casa, es decir, en nuestro cuerpo. El punto medio es que ayudar a los demás nos ayuda a nosotros a sobrellevar el estrés derivado del Covid-19. 

Es tiempo de mantener el distanciamiento social como medida preventiva de contagios. Sin embargo, esto no quiere decir que no podemos estar “en contacto constante”, e decir, existe la posibilidad de hacer contacto social y mantener nuestra mente equilibrada; hacer llamadas telefónicas o videoconferencias familiares y con amigos ayuda a mantener a nuestros seres queridos a sentirse socialmente conectados con nuestro entorno, reducir la soledad y sentirse menos aislados. Esto mantendrá nuestro estrés en niveles bajos. 

Plan de contingencia

Por otro lado, para conservar la tranquilidad debemos idear un “plan de contingencia”, si es que le podemos llamar así. Es decir, tener un paso a paso de manera tangible, escrita y siempre sin crear ideas disparatadas o siguiendo teorías de conspiración. Por ejemplo, saber qué hacer si nos sentimos enfermos y nos preocupa el Covid-19, antes de automedicarnos debemos contactar a un profesional de la salud; saber a dónde y cómo acceder a servicios de tratamiento de salud y otros recursos de salud mental, consejería y terapia; cuidar la salud emocional para reaccionar siempre con claridad y ante las necesidades de protegernos y proteger a los demás, sin caer en la impulsividad, cuidar nuestro cuerpo, dícese meditar, hacer ejercicio de meditación, relajarnos y comunicarnos con organizaciones de fe o religiosas si es necesario y acorde a nuestras creencias. 

Y por último pero no menos importante tomar descansos y dejar de mirar, escuchar y ver noticias. Esto incluye las redes sociales pues la mayoría de las veces nos dejamos llevar por las noticias falsas, que son las que se viralizan con mayor rapidez. En todo momento limitar lo que hablamos y escuchamos sobre la pandemia a sólo lo esencialmente necesario. Hablar de la pandemia repetidamente puede afectar nuestra salud y equilibrio mental. ¡Ojo! Esto no quiere decir que nos aislemos de lo que sucede, no. Simple y sencillamente saber discernir entre lo verdaderamente esencial en cuestión informativa y lo que termina siendo rumor, chisme y noticias falsas.

Porque, aunque no lo crean, estar informado de forma racional sobre la pandemia y cómo ha evolucionado el Covid-19 nos mantiene en equilibrio mental, nos permite dimensionar cómo está evolucionando la situación allá afuera o en otros países. Esto nos ayuda a entender el riesgo que implica para nosotros y quienes nos rodean, y así controlar el impacto que puede generar un brote en un sector cercano a nuestro entorno. 

*Fernando Castillo es licenciado en Lingüística y productor de noticias de ZER Informativo Colima. Envíale tus comentarios a fernando_castillo@ucol.mx

#ConfesionesdeMedianoche: ¿Ser o parecer?

A estas alturas, el sentido mismo de la existencia y personalidad se vuelve un punto muy importante. Conservar esa esencia que todos han matado ya, cuesta cada vez más.

Entonces, podemos decir que quienes han logrado mantener el foco de atención sobre ellos son realmente personalidades únicas, poco manipuladas. Personalidades que no han sido fabricadas por alguien más, que intenta redireccionar su impacto.

Cuando te vuelves bueno en lo que haces, llamas la atención, mantienes la expectativa y cada paso en falso tuyo cuenta para condenarte. No hay un “espacio” en Internet donde no hayas sido encontrado interesante y se te busque para generar tráfico. Eso, señores, es lo que pocos han entendido, que no se trata de parecer ser sino de ser sin parecer.

Existen dos tipos de personalidades exitosas: aquellas que mantienen su postura y las que venden su postura. Lástima es saber, entonces, que quien ha cambiado ya de ruta, probablemente, en dos años será tan ordinario como los cepillos de dientes (que lavan la boca y tratan de eliminar las bacterias para no hablar pestes).

¿Cuál eres tú?

#ConfesionesdeMedianoche: El mismo juego

¿Este es el objetivo de tu plan? Bien, vamos a jugar el mismo juego donde tú vas a seguirme por doquier y yo no voy a ocultarme. Será un juego fascinante saber que estás detrás de mí y después se invierten los papeles. No habrá misericordia para nadie, será ganar-matar, tú eliges de qué lado quieres estar.

Si piensas que he estado oculto todo este tiempo, te equivocas. La verdad es que he estado detrás tuyo y ahora dará un vuelco nuestra historia.

¿Sientes eso sobre tu garganta? Es sólo una pequeña cuchilla afilada. Insiste y presionaré más, sólo necesito una razón más para hacerte sentir mejor y mandarte a descansar.

Si me sigues, seré tu sombra; si te inmiscuyes en mi vida, serás la última persona que lea mi historia… Si intentas herirme, yo te voy a asesinar.

#ConfesionesdeMedianoche: ¿Existe alguien como yo?

“No hay dos sin tres” dice la canción… pero a veces es difícil pensar que existe alguien más con las mismas ideas que yo. No tiene que ser exactamente igual, ni que diga que me cree. Basta con saber que esa persona ahí afuera tiene esperanzas en mí como yo en ella.

No estoy hablando de mi otra mitad, no. Estoy hablando de un amigo, un desconocido o alguien de mí familia que simplemente ponga el listón al mismo nivel que yo lo tengo y se den cuenta de lo valioso que es contar con alguien.

Es imposible imaginar que no hay alguien más con la misma palabra en su cabeza, como yo; que simplemente termine las oraciones que he comenzado y me siga el ritmo de la vida para juntos cumplir con los mismos objetivos. Es como si el Sol existiera sin la Luna, ¿Qué pasaría?  

Il moralismo

I moralisti criticano quelli che vivono alla ricerca del piacere. Parlano solo di senso di colpa e di dovere e dicono che la ricerca del piacere é una colpa.

Quando ho fatto il mio dovere ho diritto di cercare il mio piacere. I moralisti rinunciano a tutti i piaceri, eccetto al piacere di intromettersi nel tuo piacere. Dicono che chi ride non é serio.

Io ti dico che chi non ride non é una persona seria. Vogliono vederti vivere soffrendo all’interno delle loro regole. Parlano di etica, solo che ne parlano tanto da non avere il tempo di praticarla.

Ricordati che l’indignazione dei moralisti é invidia con l’aureola.

Autor desconocido