Los peores regalos navideños

regalo

Ya están próximas las posadas, intercambios y también navidad…. fechas en las que solemos regalar a nuestros seres queridos algún detalle para demostrar nuestro afecto en estas fechas.

¿Pero te has preguntado cuáles son los peores regalos navideños?

No siempre lo que regalamos cae de buena gracia a las demás personas… y muchas veces se finge la simpatía por los presentes.

Por eso a continuación enlistamos los regalos que jamás debes dar en estas fechas si no deseas recibir algo igual el día de reyes.

Así, entre los peores regalos se pueden enlistar, peluches o llaveros tipo “todo a 13 pesos más iva”. No es nada aceptado por muchas personas recibir regalos que se han visto en esas tiendan donde todo cuesta a un mismo precio.

Si bien a muchas personas les gusta que les regalen ropa, en temporada navideña se suele disparar la venta de calcetines, calzoncillos, corbatas o pijamas que recuerdan esta temporada. Este también es un grave error porque aunque la persona muestre interés por usarla esto sólo será posible en un periodo que dura muy poco. ¿A caso has visto a alguien usando una corbata de campanas en pleno julio?

Uno de los regalos de “Salida Fácil” son los típicos kits de farmacia. Aquellos donde, en una caja de oferta, viene incluido una crema hidratante y un shampoo para cabello maltratado. Este tipo de regalos lo único que demuestra es que se ha conseguido mientras hacías la fila en la tienda y lo has visto en la caja, olvidado.

Licores, otro regalo aunque bien aceptado, no es nada recomendable. Las bebidas alcohólicas muchas veces son compradas por el mismo interés de quien la regala, sin pensar que el que la va a recibir gusta de tomar.

Las toallas o las sábanas son también un error al regalar en los intercambios… aunque son de mucha ayuda nadie quiere recordar cada vez que sale de la ducha que recibió por regalo algo tan común.

Los libros de auto autoayuda, aunque muchas veces su objetivo es ese, “ayudar”, no son recomendables pues la persona que lo recibe pensará que realmente sus problemas son tan evidentes que pide a gritos un libro para salir del pozo.

Por último, el peor de los regalos… es el reciclaje de regalos. Regalar lo que un año atrás te regalaron no es nada agradable para quien recibe el presente.

Recuerda, esta temporada, si eres de los que aún no tiene regalo para el intercambio o tus seres queridos, analiza cuáles son los gustos de tus personas cercanas. Investiga sus gustos musicales, de libros o películas para regalar esta navidad.

El objetivo es que ese regalo tenga un buen uso esta temporada navideña

‘¡Padrino, mis empanadas!’: una añeja tradición

Es tradicional en el estado de Colima y principalmente en el municipio de Villa de Álvarez, festejar a San Francisco de Asís durante el novenario que culmina el 4 de octubre, con una vistosa fiesta, que incluye “misa de gallo”, cohetes y una verbena popular en el jardín principal, costumbre que se originó en el siglo XVI y que se conserva hasta nuestros días.

 Como parte de las fiestas en honor a San Francisco de Asís, es tradicional la elaboración y venta de empanadas, pero también regalarlas a quien nos dice “¡Padrino, mis empanadas!”. La costumbre de las empanadas en Colima corresponde a la práctica de San Francisco de Asís que en su natal Italia regalaba pan a los pobres. Esa práctica fue traída a la Villa de San Sebastián por los franciscanos a mediados del siglo XVI,  quienes siguiendo la enseñanza de su maestro, en el convento San Francisco, en el pueblo llamado San Francisco de Almoloyan, elaboraban un sencillo pan para comer, regalar a la gente pobre y si se podía, vender algunos. Sigue leyendo “‘¡Padrino, mis empanadas!’: una añeja tradición”

Educación y Falsas Promesas ¿Dónde está mi futuro?

Educación

Educación: S. Lo que se revela al sabio y se esconde al necio por su falta de comprensión. (Bierce, 2005)

Se nos educa para ser portadores de información y capaces de realizar cualquier actividad que nuestra vocación (la carrera que decidiste estudiar) lo exija, pero cuando llega la hora de demostrarlo no existe lugar alguno para dar a conocerlo.

Erróneamente nos creemos las falsas esperanzas de llegar a ser profesionistas exitosos y en ello cooperan muchas universidades con sus engañosas campañas publicitarias que nos prometen mucho y nos dan cero bolsas de trabajo.

No es de extrañar que entre las mismas universidades se peleen los bolcillos de los padres prometiendo “Carreras en 3 años”, “Preparatoria en 24 meses” y “Diplomados Express”. Lo único que les interesa es ganar más estudiantes, no importa si no se titulan simplemente sus ingresos están seguros por lo menos uno o dos años, si es que el estudiante no deserta.

La promesa de toda universidad es “Calidad Educativa” pero bueno quien no lee entre líneas no se da cuenta que una promesa es algo que se puede o no llegar a cumplir. Me pregunto por qué muchas universidades contratan personas que no estudiaron en sus escuelas.

Dos de cada tres personas que conozco no estudiaron en la universidad donde trabajan y lo pude ver en su Curriculum Vitae. Ahora resulta que nuestras universidades no confían en la gente que formaron con tanto “esfuerzo y dedicación” y deciden contratar personas que ha sido egresadas de otras universidades de otros estados de la república.

Y cuando por fin crees que tu universidad te ha dado la oportunidad de demostrar lo que sabes, te das cuenta que no se llama trabajo sino “Servicio y Práctica Profesional”; un año completo donde demuestras tus capacidades y virtudes pero que realmente no son pagadas económicamente y si explotadas a nivel laboral. Digo esto porque muchas veces estás sujeto a auditorías internas, exámenes de calidad y no sé  qué más cosas con respecto al ISO.

Pero no hay mal que por bien no venga al mal paso darle prisa, quiero decir que hay que confiar menos en las promesas estúpidas que nos hacen en el bachillerato cuando nos dicen ¿Qué vas a estudiar? y mejor pensar en ¿Dónde voy a estudiar? ¡Basta de regalar el dinero a manos llenas a gente despreocupada por nuestro futuro laboral y económico! y si ya te convencieron, una vez egresado inmediatamente hay que cambiar el lugar de residencia para comenzar en otras instituciones donde crean en nosotros, al fin de cuentas nadie es profeta en su tierra.

Expectativas de Vida

“Cuando esperamos o anhelamos algo se evidencian no sólo nuestras aspiraciones sino quiénes somos […]” (Zermeño & Ramíre, 2009)

Las expectativas de vida aumentan, la realidad es esa, nos están formando académicamente “mejor” y  seremos un poco más longevos pero para qué, si los trabajos a los que aspiramos están ocupados por personas que heredaron la plaza de sus padres, que lo consiguieron a base de “palancas” o simplemente no son del área pero le saben un poco al negocio.

No me salgan ahora con que las plazas de muchos trabajos son sorteadas justamente. Sí, yo diría “justamente como se les viene en gana”.

Alguna vez te pusiste a pensar ¿de qué sirve seguir viviendo por unos 20 años más si la vida que llevarás será tan miserable que valdría la pena haber vivido sólo la media? No nos engañemos con el cuento de nunca acabar de que los partidos políticos verán por nuestro bienestar total, si no lo han podido hacer en los últimos 100 años mucho menos en los pocos que nos quedan, seguramente han de pensar “Espera a que muera y renovamos nuestras propuestas”.

Así es, soy cruel ¿Y qué? Nos da miedo afrontar la realidad, pero es esa. No hay más que decir.

Mucho se dice que ahora nuestra expectativa de vida es mayor porque hay más atención médica y estamos mejores informados. Pero de qué sirve eso si la mejor atención médica es inaccesible para la clase media-baja (salarialmente hablando) y esa manera de mantenernos mejor informados está condicionada a los medios modernos de comunicación como son el internet.

Sobre aviso no hay engaño, nos juegan el dedo en la boca y nos dan atole con el dedo pero bien dicen que el que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.

Salario

Ahora bien, quien logra tener un “buen trabajo”, mejores condiciones médicas y una buena calidad de vida, seguramente llama a su salario “milagro de Dios”.

Si no fuera por el dinero plástico al que muchos estamos (me incluyo) acostumbrados hoy en día y a los préstamos que descuentan en “cómodas” quincenas seguramente lo que dije anteriormente no sería posible.

Muchas veces me han dicho que el salario no va en proporción del trabajo realizado entonces ¿Por qué el presidente gana tanto? –Bueno esa es harina de otro costal- el punto es que nos prometen salarios más justos y que aumentaran con el tiempo; hasta el momento lo único que he visto subir es la gasolina, los impuestos, la tenencia, los productos básicos del hogar y muchas otras cosas más que no nombraré, pero JAMÁS el salario, bueno quizás las multas de tránsito vayan en proporción al salario que deberían tener muchas personas, es ahí cuando te das cuenta lo que en realidad deberías ganar ¿O no?

Otras veces nos da miedo pelear los salarios que deberíamos tener por miedo a perder el poco salario que tenemos, pero para eso no se orienta ¿o sí? No se nos dice cuánto deberíamos cobrar por nuestro trabajo ni tampoco hay un documento que diga “licenciado en lingüística debe ganar x dinero por quincena” –digo por poner un ejemplo de licenciatura-

Ahora me doy cuenta que los trabajos que muchos no quieren por ser denominados “bajos” son mejores pagados, ¿por qué será? ¿Tal vez porqué pocos los quieren hacer? No sé pero estoy dudando de trabajar en algo en lo que mi perfil de egresado me ubica.

Futuro no tan próximo

Futuro: época en que nuestros asuntos prosperan, nuestros amigos son leales y nuestra felicidad está asegurada. (Bierce, 2005) 

Sarcásticamente ese debería ser nuestro futuro ideal, triste realidad. Haciendo una valoración me doy cuenta que mi educación es digna pero yo no de trabajar en mi estado, de que mi expectativa de vida depende 100 % de mi salario y directamente de mi situación laboral –que aquí no pinta nada bien- y que entre más pasé el tiempo menos oportunidades tendré de buscar un buen empleo en el país – cuestiones políticas-.

Muchas veces me he puesto a analizar un poco la sociedad en la que  vivo y me doy cuenta menos personas tienen un patrimonio (casa), quizá porque tener un buen trabajo implica moverse constantemente de estado en este país y es más fácil dejar de rentar una casa que vender o abandonar la propia.

¿A qué aspiramos, tener un empleo en alguna franquicia de medio tiempo y continuar estudiando diplomados? O ¿estar desempleado y hacer trabajos que se den por temporada? Muchos pensamos en eso cuando recién egresamos, mientras que otros se la pasan diciendo “búscale, regala tu trabajo y ya encontrarás algo”.

Ahora, alguien se puso a pensar ¿quién hará los trabajos de recolector de basura, aseo y demás si todos quieren estudiar una licenciatura? Ningún licenciado querrá hacer ese tipo de trabajos, es por eso que digo que tal vez serán mejor pagados ya que pocos querrán hacerlos en algún tiempo.

Por lo pronto esas son falsas promesas para mí, las de la educación y solo me queda cuestionarme ¿Dónde está mi futuro, ese que alguna vez vi?