Hace unos días murió el torero Iván Fandiño. El torero de Orduña, de 36 años, fue corneado por el toro Provechito. El torero cayó al suelo donde el animal lo corneó en el costado derecho. Aunque inmediatamente fue trasladado a un hospital, sus últimas palabras antes de morir fueron “Me estoy muriendo”.

Esto ha abierto un intenso debate entre los asiduos de la tauromaquia y los defensores de los animales sobre una tradición taurina que dice que “toda la familia del toro, que haya matado a un torero, debe ser sacrificada”.

Según la tradición, el responsable del animal que asesina a un torero, debe sacrificar al toro, a sus hijos y a su madre. La razón es según su lógica el comportamiento agresivo viene de su madre.

Hablamos de un acto, catalogado como “cultura,” enmarca en la legalidad la crueldad y tortura animal a la vista de chicos y grandes. Videos e información con acceso para todo mundo en Internet y las redes sociales.

Exigencias de una minoría social que está en contra de la crueldad animal, pasaron a manos de esa mayoría que busca conservar está práctica sangrienta. Así, frases como “libertad de expresión”, “libertad del arte”, “tolerancia” o “no censura”, que aplicaban a verdaderas tradiciones, tomar gran relevancia en la mayoría de las voces que apoyan la crueldad animal como expresión cultural, y que paradójicamente sentencian a personas que ha asesinado a animales como perros o gatos, y que han subido sus videos a las redes sociales. ¿No viene siendo lo mismo? O ¿No se puede catalogar como arte sólo porque no está en un ruedo y vestido de torero? Aclaro, antes de que surja la duda: no apoyo a quienes asesinan animales por deporte o para diversión.

Y no trato de humanizar a los animales, simple y sencillamente suena hipócrita en la boca de quienes celebran las corridas de toros, puesto que salen de la iglesia para ver el toro de once; se persignan para después gritar la muerte de un animal, y no conformes con ello, indignados asesinan a la madre e hijos del toro cuando este asesina a un torero. Es como quien repudia la violación de mujeres pero se excita viendo videos pornográficos con esa temática. Mera hipocresía, diría yo.


Licenciado en Lingüística por la Facultad de Letras y Comunicación. Productor de Noticias de ZER Informativo Colima, director general de información de El Centinela MX, colaborador de la revista Vida & Mujer, Colima XXI, El Comentario semanal y Manzanillo News. Envíame tus comentarios a fernando_castillo@ucol.mx o sígueme en Twitter como @skidder89. También puedes consultar mis columnas en www.palabrasprohibidas.com