“La prueba para saber si puedes o no hacer un trabajo no debería ser la organización de tus cromosomas”
<<Bella Abzug>>

 

Durante marzo celebran el Día Internacional de la Mujer en diversas partes del mundo. Esta fecha une a mujeres, separadas por fronteras, diferencias políticas, culturales y lingüísticas, para festejar 90 años de la lucha a favor de la igualdad de género, la justicia y la paz. Es importante no desvirtuar esta causa con banderas o discursos políticos; que si la mujer priistas o panista en el poder y con toma de decisiones, o que las perredistas en el Congreso o la Cámara de Diputados. ¡No señores! Hablamos del hecho de ser mujer. Tan es así que muchos reconocemos, por ejemplo, que Griselda Álvarez Ponce de León es la primera mujer –además de ser escritora y maestra- en ser electa gobernadora de un estado (Colima) y en la historia de México.

Recordando la Carta de las Naciones Unidas, firmada en 1945 -como el primer acuerdo internacional para afirmar el principio de igualdad entre mujeres y hombres- nos podemos dar cuenta que si tenemos que legislar para que haya igualdad entre hombres y mujeres, o para ser una sociedad justa, respetuosa de la diversidad sexual y de ideas, no hemos avanzo nada.

“En 1979 Griselda Álvarez resultó electa como la primera mujer en ocupar el cargo de gobernadora de un estado luego de vencer por 72,791 votos al candidato del PAN”

Esto sólo exhibe la imperante idea de patriarcado como sinónimo de igualdad social. Tan es así que incluso la Real Academia de la Lengua Española, define el patriarcado como una “organización social primitiva en que la autoridad es ejercida por un varón jefe de cada familia, extendiéndose este poder a los parientes aun lejanos de un mismo linaje”. Esta definición tiene dos ideas clave que deberían hacernos una idea clara de lo que significa actualmente el patriarcado: Algo primitivo (poco desarrollado o rudimentario) y varón jefe de cada familia. Actualmente, nuestra sociedad, ni es primitiva ni hay un varón jefe en cada familia; el concepto de familia expiró décadas atrás y es por ello que deberías avanzar también en la idealización de hombres y mujeres como seres iguales y con las mismas capacidades.

“Nuestra sociedad ni es primitiva ni hay un varón jefe en cada familia; el concepto de familia expiró décadas atrás”

Aunque es loable la Carta de las Naciones Unidas, debemos promover la participación de las mujeres a la par de la de los hombres para desarrollar sociedades más justas y sostenibles, con paz, seguridad y mejores derechos humanos, desde el punto de vista de educación y valores a las nuevas generaciones. Y no se trata de empoderar a la mujer –porque eso también genera un ambiente de desigualdad y desequilibrio-, sino de hacer iguales y afrontar los desafíos económicos y políticos alrededor del mundo de la mano.

Hablamos de educar e inculcar nuevos valores porque es muy claro que aunque haya –de los diente para afuera- la disposición de incluir a la mujer en diversos ámbitos, aún existen, por ejemplo, un techo de cristal para las mujeres en el ambiente laboral. Es imposible creer que las mujeres, representando la mitad de la población mundial, ocupen un ínfimo porcentaje de cargos directivos pese a ser altamente calificadas y se siga haciendo una división sexual del trabajo.

Pero, ¿Cuánto tiempo habrá que esperar para que la equidad entre hombres y mujeres? Según las predicciones del Foro Económico Mundial, por ejemplo, tendrán que pasar 169 años para que se elimine la desigualdad salarial por razón de género. ¿Por qué debemos esperar casi 200 años para que se den estos cambios? ¿No podemos comenzar ya a hacerlo?

¿Acaso no somos capaces de abrir paso a una nueva forma de ver el mundo menos arcaico, menos desigual, por una sociedad justa y que viva en armonía?


*Licenciado en Lingüística por la Facultad de Letras y Comunicación. Productor de Noticias de ZER Informativo Colima, director general de Información de El Centinela de Colima, colaborador de la revista Vida & Mujer y Manzanillo News. Envíame tus comentarios a fernando_castillo@ucol.mx o sígueme en Twitter como @skidder89.