Hace siete años me paseaba por una tienda local llamada Ley. Mi objetivo era buscar libros interesantes a bajo costo -como todo estudiante- y encontré uno -que perdí por cierto- llamado iBoy. Comenzaba mi fiebre por el iPhone, iPad, iPod y la iMac. Mi relación fue directa a Apple.

El libro, de Kevin Brooks, narra la historia de un joven llamado Tom, con las habilidades de un ¿iPhone? Sí, así como lo lees. Un chico, que tras un accidente con un disparo tiene las habilidades de un iPhone que se incrustó en su cabeza. Al no poder sacarle ciertas partes se convierte en un cyborg. ¿Es eso posible? Dista mucho de lo que podría pasar en la realidad. Su universo debe ser un tanto fantasioso para que esto suceda pero bueno.

El héroe -como todos, movido por la venganza- se encuentra en una zona de Londres repleta de pandillas que matan, violan y venden droga. Un escenario que ya vi en Marsella -una serie de Netflix-. Para no sonar a spoiler, la historia no es nada complicada, expone un problema social muy común en Londres, con una historia de amor de trasfondo que se convierte en una novela excelente para jóvenes: Entretiene y es fácil de sobrellevar. Además, actualizado a lo que Whatsapp, Youtube y Playlist se refiere, la historia representa bastante bien la ansiedad de los Millennials – por estúpido que suene, viniendo de uno de ellos-.

¿Qué hay de nuevo en iBoy by Netflix?

El contenido “original” en Netflix está ganando más campo, después de la salida de contenido de Televisa de la plataforma. Lleva a los héroes de Marvel a la plataforma digital y los acerca a una nueva generación que poco se identifica con ellos. Si fuera una identificación cine por ciento, no habría necesidad de cambiarles la apariencia -personas que de blancos ahora son negros; que de hombres se vuelven mujeres, o que son ahora tienen otra preferencia sexual-.

Aunque iBoy ya lleva algunos años en el mercado literario, Netflix ha logrado un híbrido entre héroe y millennial, haciéndolo entretenido, con los toques de Ghotam y vistas como las que presenta Cherwing Gum.

Vemos toques de Spider-Man (con su abuela, en lugar de su tía May) al puro sabor británico   de Misfits, y aunque tiene ya 7 años, sigue present el bullying y agresiones sexuales juveniles.

Lo rescatable

La familiaridad de iBoy con Doctor Who y el éxito de Maisie Williams en Game of Thrones hacen llevadera esta película del weirdo in love, capaz de dar su vida por su una mujer.

Lo que demerita la película

El problema de esta película enfocada a los Millennials parece más un piloto alargado de una posible serie, que una entrega concreta. La plana manera en la que se mueve parece darnos a entender que son dos capítulos unidos.

So, si salieran más capítulos -de una hora- sería una excelente serie que se pondría a la altura de Flash o Arrow, pero como película se queda corta para muchos por ser dirigida a un público de consumo exprés, casi instantáneo, enfocado al a cultura on – line.

Conclusión

La sátira que se hace sobre la dependencia al smartphone, el wi-fi y el feed en las redes sociales no tiene sentido para los Millennials, pues es el mundo en el que se desenvuelven. Quizás es el mejor momento para que esta película vea la luz, pues en su tiempo, el poco avance que el wi-fi y las redes sociales, así como las aplicaciones de redes sociales que ahora existen, apenas habría podido hacer lo que hace ahora en esta entrega.