La noticia comenzó como “4 ejecutados en La marquesa”. Al principio, la reacción de la sociedad fue “víctimas de la delincuencia organizad”, “Cuántos más Peña…”, y el sinfín de frases con las que se califica el mal trabajo que viene realizando el Gobierno en nuestro país.

Con forme fue avanzando el caso se dio a conocer que los cuatro ejecutados eran realmente asaltantes que, tras ser enfrentados por un pasajero del camión estaban asaltando, fueron asesinados. El primero en caer fue el aviso de que los pasajeros no aguantarían una vez más la mano del crimen; los otros tres, de acuerdo a la Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM), bajaron del autobús y fueron alcanzados a tiros por el ahora llamado “Vengador Anónimo”.

Lo cierto es que los mexicanos estamos hartos de la delincuencia, sea organizada o no; los robos no deben estar a la orden del día. Ahora sí que como dice nuestro himno nacional, “mexicanos al grito de guerra”. Esto debe ser un llamado de la sociedad, que literalmente significa: ¡Estamos hartos!

Al hombre, que aún no han identificado, le esperan –bajita la mano- 240 años de cárcel ya que, por la manera en la que fueron encontrados los cuerpos, y porque remató a los asaltantes, sería tomado como un hecho premeditado y no como “legítima defensa”. Es decir, luego de que tres de ellos salieron huyendo, se tomaría como ventaja pues los atacó por la espalda y los remató en el piso.

Fíjese bien, de ser detenido, aunque los pasajeros dicen no recordar su fisionomía y a quienes pidió no lo delataran, sin problema sería imputable en el homicidio múltiple, según un abogado penalista consultado por El Universal. Nada más le darían 60 años por cada homicidio. Y por cierto, los mismos pasajeros relataron que el sujeto en cuestión primero fue sometido y golpeado por estos 4 sujetos, igual que otros pasajeros.

Según las autoridades, los asaltantes están implicados en por lo menos 30 robos similares a bordo de autobuses.

En Colima, el 3 de septiembre de 2016 se anunció que Manzanillo, Tecomán y Colima capital ocupan aparecen entre los 50 municipios de todo el país catalogados como “los más violentos”. Manzanillo en el lugar 10, Tecomán en el 17 y Colima en el 26.

Para ello, el Gobierno Federal anunció que desplegará una nueva estrategia en estos 50 municipios del país. Aun cuando se trata sólo del 2 por ciento, el presidente Enrique Peña Nieto dijo que en estas localidades se concentraba el 42 por ciento de los asesinatos registrados sólo este año.

Ahora, tras comparecer en el Congreso del Estado, el secretario de Seguridad Pública, Francisco Javier Castaño Suárez, reveló que en lo que va del 2016 se han registrado 476 homicidios en Colima, además que los delitos de alto impacto que ocurren -en su mayoría- por intereses de carteles de la delincuencia organizada sobre todo por el trasiego de drogas a través del Puerto de Manzanillo.

Sólo durante abril ocurrieron 72 homicidios en la entidad. En el rubro de asaltos, mayo fue el número más elevado con 72; en octubre se reportaron 42. 97 robos a comercios hubo en mayo, mes con más incidencia del año, para octubre la cifra fue 83.

Y para mayor seguridad de los colimenses, nuestro –porque nosotros lo pagamos con nuestros impuestos- el helicóptero de la Secretaría de Seguridad Pública está “descompuesto”. Sí, así como lo lee, esto debido a que se requiere una bomba hidráulica $15 mil dólares, aunado al mantenimiento general de la nave (overhaul), que supera los $350 mil dólares.

¿Ciudadanos Organizados?

Tras darse a conocer que el justiciero anónimo podría ser encerrado por 240 años por homicidio, se puede ver en redes sociales la respuesta de los mexicanos: “Y qué dijeron, ya soltó la sopa la gente…”, “Esas ratas se lo merecían, cuánta gente trabajadora hace el sacrificio de tener sus cosas y un cabrón nada más viene a quitárselas”, “Felicidades a ese justiciero anónimo, y yo no lo vi ni lo conozco”.

Incluso, como si de ciudadanos organizados se tratase y aunque nadie se conozca realmente o tenga un lazo afectivo, muchos comparte el llamado “Pacto Ciudadano”: Si hacen justicia frente a mí, no vi nada, no escuché nada, no sé de qué me hablan… Por un México sin rateros.

Sin duda alguna, aunque suena como buena idea que todos los ciudadanos puedan portar un arma –tema de análisis aparte- no es una opción muy buena. Lo indicado sería que los policías, fuerzas armadas hicieran su trabajo como se debe y que, en un país idílico, no existiera la corrupción. Solo nos queda, como ciudadanos, como iguales, cuidarnos los unos a los otros y echarnos la mano cuando veamos un caso de abuso, robo o transgresión de derechos humanos.

Que sea este un llamado a la clase política, a aquellos que están en los cargos públicos y que deben hacer algo por nosotros, que los pusimos ahí. Que sea un ¡Ya basta, estamos hartos!

*Licenciado en Lingüística por la Facultad de Letras y Comunicación. Productor de Noticias de ZER Informativo Colima, director general de Información de El Centinela de Colima, colaborador de la revista Vida & Mujer y Manzanillo News. Envíame tus comentarios a fernando_castillo@ucol.mx o sígueme en Twitter como @skidder89.