Hace unos días se anunció que entraba en vigor el número de emergencias 911 en México. Debo confesar que la mejor de mis reacciones al escuchar la noticia fue “¿WTF?, ¿Es enserio?” Pero con el tiempo se fue dando a conocer información de por qué y para qué sería ese radical cambio. Digo radical porque ahora es un reto más grande, según lo que se pretende hacer. Reitero, según lo que se pretende hacer esto porque se irá mejorando a prueba y error.

Pues bien, el beneficio es que ahora todos los llamados “códigos de servicios especiales” estarán concentrados en el 911. Así es, desde el 060 y hasta el 080 serán atendidos en la misma central, al menos así parece. Más de 200 tipos de “incidentes” que ahora serán atendidos en un solo número.

Esto, desde mi humilde punto de vista, significa un gran reto puesto que si antes –por separado- las llamadas eran un descontrol total, entendido en bromas y demás, ahora la precisión y rapidez de la información deberá ser más cuidada. Para el 911 se tiene previsto un catálogo de 242 tipos de emergencia. Se dividen en cinco categorías:

1.- Médico

2.- Protección Civil

3.- Seguridad

4.- Servicios Públicos

5.- Improcedentes

El apartado de Improcedentes se refiere a las llamadas de broma, llamadas que no son de emergencia, llamadas de prueba, llamadas falsas, llamadas incompletas, llamadas no contestadas, llamadas perdidas y llamadas transferidas.

Ahora se deberá llamar a la policía por un robo o pedir ayuda a una ambulancia por una emergencia. Será válido llamar al 911 para reportar a un vecino molesto haciendo mucho ruido; alguien bloqueando vialidades o tirando basura; casos de acoso escolar, así como cualquier altercado callejero.

¿Dónde quedan los bromistas?

Es bien sabido que más de un ciudadano se atreve a hacer llamadas de emergencia a los números designados para ese objetivo –ahora concentrados en el 911-. Sin embargo, a sólo unas semanas de iniciado el 911 en México, ya se suscitó el primer caso. Sí, a un hombre se le hizo fácil llamar al 911 para movilizar a las fuerzas armadas por un supuesto caso de emergencia donde aseguró había varios cuerpos sin vida en el interior de un vehículo. Al percatarse de que el incidente era una mentira, se hizo un operativo para localizar al susodicho y detenerlo. Las personas que se atrevan a hacer llamadas de emergencia falsas serán sujetas a seis y hasta 2 años de prisión, además de una sanción de 10 a 100 días de salario mínimo. Y en caso de reincidir, el infractor podrá pasar de dos a cuatro años en prisión y la multa ascenderá de 500 a mil días de salario mínimo.

El subsecretario de Información y Desarrollo Institucional de la corporación, Jorge Alberto Guillén Alcalá, reveló que el primer caso fue un oaxaqueño de 42 años de edad, quien llamó al 911 para denunciar que en la Carretera Federal 190, en el tramo de Hacienda Blanca, “se encontraba una camioneta con personas armadas en cuyo interior había cuerpos sin vida”.

¿Cómo es posible esto?

Sencillo, por el GPS de los celulares. Resulta que por disposición legal, las compañías telefónicas ahora están obligadas a implementar un área especializada con los recursos técnicos suficientes que permitan geolocalizar el origen de una llamada del 911 así como notificarlo lo más pronto posible a los centros de emergencia.

Así que pronto veremos avances, errores, caídas y subidas del nuevo número de emergencia en México. “9-1-1, ¿Cuál es su emergencia?”.

**Licenciado en Lingüística por la Facultad de Letras y Comunicación. Productor de Noticias de ZER Informativo Colima, director general de Información de El Centinela de Colima, colaborador de la revista Vida & Mujer y Manzanillo News. Envíame tus comentarios a fernando_castillo@ucol.mx.