El reclamo ciudadano es el mismo en todos lados hacia los diputados, respecto a su labor altruista. Y es que mire, aunque me tardé en escribir sobre este problema, la verdad es que estas sencillas palabras son solo horas y horas de escuchar por teléfono las denuncias ciudadanas que a mí llegan en ZER Informativo Colima:

 Primero, la gente tiene bien claro que la labor de los diputados es legislar por Colima y no buscar de qué forma darle dinero a la población. Para ello, señalan todos, están las dependencias como la Sedesol y otras que tienen programas de apoyos sociales para jóvenes, no tan jóvenes y amas de casa.

 Segundo, muchas personas señalan que van a solicitar apoyo -y lo dicen abiertamente- pero que al momento de decidir si los apoyan o no, simplemente el equipo de trabajo del legislador al que solicitan apoyo se limita a decir “no procede su petición”. Los cuestionamientos de la sociedad son: ¿Por qué no nos regresan nuestros documentos? ¿Por qué no nos dicen el porqué no procede? ¿Será que están desviando dinero? No afirmo ni niego nada porque esto es una simple traducción de los reclamos que escucho todos los días.

Y el cuestionamiento es razonable: Si no me apoyan, quién me asegura que mis documentos no serán usados para “hacerlos pasar” por un apoyo ciudadano, y que incluso el equipo del legislador esté haciéndolo a sus espaldas. Saquen sus propias conclusiones.

 Por último, y no menos importante, un hombre que pedía apoyo para la inscripción de sus hijos y  que al finalizar el plazo para pagar, lo apoyo el diputado Federico Rangel Lozano, y no los diputados que corresponden a su distrito. Lamentable que primero te vayan a pedir el voto y después simplemente desaparezcan tras el guardia que al entrar al Congreso del Estado, ese que es de los ciudadanos, simple y sencillamente te diga: “No se encuentra”.

 La ciudadanía ha despertado y lo ha hecho poco a poco gracias a las redes sociales que los hacen partícipes de muchos medios de comunicación que le apuestan a estar ahí para atenderlos. Reciben sus denuncian y están una tras otra insistiendo con las autoridades. De hecho, hace algunas semanas me llegó una fotografía donde decía que el baño del primer piso del Congreso era exclusivo de los trabajadores del lugar; después de hacerlo público, simple y sencillamente desapareció ese letrero de ahí.

 Resta más que decir lo siguiente: De nosotros salen los impuestos que pagan sus salarios, sus horas de trabajo que se reducen a labor legislativa y que a veces llegan a ser una semana inglesa invertida, trabajar dos días y descansar cinco. Sí, lo acepto, a veces son exhaustivas sus jornadas de trabajo, pero también se podrían hacer tantas cosas si sólo se pusieran de acuerdo, escuchando a la voz del pueblo. ¡Es cuanto!

 *Licenciado en Lingüística por la Facultad de Letras y Comunicación. Productor de Noticias de ZER Informativo Colima, Director General de Información de El Centinela de Colima y Corrector de Estilo. Envíame tus comentarios a fernando_castillo@ucol.mx.