Me es triste atender el teléfono todas las mañanas y escuchar a la sociedad colimense en general decir que, literalmente, “al Gobierno le vale madre” la seguridad de sus votantes. Por un lado, tenemos a un Gobierno que está preocupado por solventar los gastos de la nómina que tiene, pero que no hace los ajustes necesarios y reales para bajar un poquito a la carga que ésta genera para el erario.

“Si, van a vender el avión y toda la cosa, pero ese dinero va ser para pagarle a los políticos de siempre… ¿Y la seguridad apá?”, dice don Manuel al teléfono, desesperado porque ayer se metieron a robar en su casa por la colonia V. Bonfil.

Hoy por la mañana una señora de 72 años que me pidió no diera su nombre, me comenta que ella vive en la colonia Infonavit La Estancia; que ya está harta de la delincuencia, de la gente que les roba y no son de aquí. “Mire joven, el otro día en plena luz del día, a mediodía pues, me arrancaron mis arracadas en la calle… ¿Por qué el gobierno no hace nada?”. Además, lamentándose, me dice que a todas sus vecinas les han robado algo de su patrimonio. “Mire, el otro día aquí a mi comadre le pidieron un vaso de agua, y uno como es buena gente pues se lo da, ¡y que le roban!”.

Interminable el discurso de decepción de muchos colimenses mayores que viven en la zozobra de ser despojados de sus bienes, que con tantos años le han hecho “la luchita” para tener.

Otra, para sumarle al cuento de nunca acabar, un chofer me habla desesperado y me dice “me robaron el autoestéreo de mi camión urbano y 800 pesos que dejé arriba… todo porque no hay luz por la colina”, esto en Tabachilles.

Y no solo son las colonias populares, sino también las de “alto nivel” –dijera por ahí un vecino que tengo cerca de casa, y que cada que puede me da sus quejas para el radio-. Resulta que hace semanas robaron en Fraccionamiento Altozano; un operativo de robo que parece sacado de una película de ciencia ficción. De espiar a habitantes del fraccionamiento, robarles sus vehículos afuera para poder entrar y que la pluma de la caseta de vigilancia se accione automáticamente sin dar aviso a nadie.

Así está de pesada la situación en el estado. Tememos, me incluyo, todos los colimenses por llegar un día a nuestros hogares y encontrar más que un pinche papelito que diga “Muchas gracias por sus cosas”.

Muy desatinada su estrategia señor gobernador, el pueblo ya se cansó del pan y el circo. Súmele un poco a su slogan de campaña y aplique las medidas necesarias para “vivir seguros”.

Fernando Castillo: Licenciado en Lingüística por la Facultad de Letras y Comunicación. Productor de Noticias de ZER Informativo Colima, Director General de Información de El Centinela de Colima y Corrector de Estilo. Envíame tus comentarios a fernando_castillo@ucol.mx.