Existen opiniones encontradas sobre el caso de Meyly y el supuesto sometimiento de la fuerza pública por acusarla de portación de arma de fuego y acusación de robo para detenerla.

Efectivamente, la ciudadana Meyly le arrebata el celular al policía, como podemos ver en la grabación hecha por la mujer policía. Porque, de hecho, ella asegura después no haber cometido esa imprudencia. Mi pregunta es: si esto se puede calificar como robo, entonces los policías que han intentado arrebatar los celulares de la mano de ciudadanos, que por curiosidad graban detenciones o hechos delictivos en la calle, ¿También se puede calificar como robo?

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Ahora bien, si hablamos de detenerla por este arrebato, existen otros arrebatos peores por los que verdaderos delincuentes han sido puestos en libertad.

Dice el refrán, peca tanto el que mata la vaca como el que le jala la pata. Tanto Meyly por imprudente y los policías por ignorantes tienen la culpa de este intercambio de violencia desmedida en un local donde, la dueña –Meyly- es sacada por la fuerza sin ninguna orden judicial.

Esto nos demuestra que los policías no están capacitados para proceder. Si yo veo que se tira al piso, y sé que puede usar eso en mi contra, de la forma más cordial le digo “se puede poner de pie, por favor, para escoltarla a la patrulla”. Le lee los derechos y le dice por qué se le imputan los cargos.

Los policías deben estar capacitados para atender estas situaciones de crisis, porque ante una ciudadana que ejerce su libertad para grabar el desempeño de su trabajo. Sea bueno o malo. Porque como vemos, también los policías están videograbando a la ciudadanía. Es un estira y afloja que debe ser bien medido para que ambas partes estén en paz. La ciudadana estaba a una distancia considerable para no intervenir en el trabajo de los policías, no hacía ninguna agresión y mucho menos.

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El Gobierno del estado, encabezado por José Ignacio Peralta Sánchez, tiene muchas cosas que explicar sobre la forma de actuar de las personas que cuidan de los ciudadanos, funcionarios a quienes se les paga por guardar el orden. En un comunicado emitido a deshoras de la noche, el Gobierno habla sobre “analizar si los policías actuaron conforme a la ley y protocolos establecidos”. ¿Cuáles son esos protocolos? Me pregunto.

El que nada debe, nada teme

El mismo comunicado dice lo siguiente:

“De la información preliminar que se tiene por parte de los policías, ellos realizaban un operativo en atención a una denuncia ciudadana, que alertaba sobre personas drogándose en el Jardín Núñez, lugar al que acudieron los oficiales, y tras realizar un recorrido pie a tierra y hacer algunas revisiones e inspecciones a personas, se percataron de que estaban siendo video grabadas”

Si estaban haciendo su trabajo de forma correcta y no hacían nada malo, ¿Por qué se incomodan al ser grabados?

Esperemos, por su credibilidad, que el gobernador José Ignacio Peralta Sánchez, haga lo conducente y quede en los mejores términos sobre el trato indigno que los policías dan a la ciudadanía. Además de esperar, claro está, una disculpa pública que reconozca el mal uso del uniforme y del poder.