La necesidad apremia. Despertar después de una larga noche de sueños porno con alguien que a la mañana siguiente ya no recuerdas ni quién era, está chido. Digo, no hay riesgos de contagio de ETS, tener que llamarle al día siguiente, frecuentarse. Aunque la neta es que preferirías echarte un quienvive con alguien real.

Sabes que ESA persona te trae ganas. Y qué mejor, ahora que no tienes pareja y que sólo te permites llamar a Manuela de vez en cuando. Dices: total, ¿qué tanto es tantito?

Pues mucho. Hay personas con las que de plano no hay que tener un intercambio de fluidos corporales (ni aunque sea con condón). Son aquellas que tienen un código de barras inaccesible para ti.

No es algo que requiere de una consulta del Tarot, digamos que es por tu bienestar físico y emocional. Evítate la pena de desenvainar la mercancía con los siguientes tipos de personas:

Tu ex

Terminaste a gritos con Paco. Laura te mentó la madre. Ésa fue la última vez que se vieron. Aunque… esas noches de pasión eran épicas. Lo recuerdas bien: los movimientos, los tiempos y las formas; todo era perfecto. Pero no te equivoques: ERA, porque ya se terminó. Aunque puede ser que sigan teniendo esa chispa, recuerda que por algún motivo terminaron. No es opción caderear con alguien que sabes que te llevaría a estancarte y a evitar conocer a más peces en el mar.

Con alguien ajeno

El actual novio de tu mejor amiga está de no me ametralles Rambo. Tiene un trasero para concurso y además es tan sexy. Salen juntos y él siempre te coquetea. Que si te ves bien hoy con ese nuevo tinte, que si esos jeans te quedan perfectos, ‘¿bajaste de peso?’, te pregunta y tú contestas sutilmente con un: ‘quizás, quizás, quizás’.

[Nunca andarás con la ex de tu mejor amigo y otros códigos de caballeros]

Alerta. Ahí desata la alarma. No se vale. Por más que la o el novio de tu mejor amigo en cuestión esté hiper chabocho, no significa que te lo puedes cenar. Porque muy probablemente no corte con tu mejor amigo y tú te quedarás como el perro de las dos tortas. Jala, ahuecando el ala.

Con el mero macizo

Tu jefe/a está de concurso. Además… ya le echaste un ojo al pantalón y al parecer tiene buena herramienta. Se cruzan en los pasillos, juntas por la mañana, juntas por la tarde, horas extra… y zas: sexo desenfrenado sobre la copiadora. El poder es muy atractivo (y más si tu jefe en cuestión aguanta un piano), pero no te asegura que las cosas terminen en buenos términos. Recuerda: nunca hay que pelearsecon el cocinero de la casa.

A la prima se le arrima

Neta, qué asco. Los parientes son parientes, aunque sean de segundo o tercer grado: corre la misma sangre por sus venas. El simple hecho de acostarte con alguien de tu familia suena un poco dañado y ni decir de las mutaciones que podrían salir como resultado de esa relación. Vamos, échale más ganitas y busca a alguien más en los mil millones de lugares que existen en el mundo.

El lastimero

Tu compañero de la chamba se la pasa quejándose todo el día de sus broncas. Salen a tomar un café, después se van por unas chelas y sobres: están desnudos en la cama. Al terminar, se pone a llorar por su lamentable situación financiera, amorosa, familiar, laboral y un largo etcétera. De hueva. Mejor búscate a alguien con quien al menos la pases bien y no tengas que hacerla de psicólogo.

El Peter Pan

El punto es tener sexo con alguien chido. Si decides echarte al plato a ese ser mimado, hijito de mami, muy probablemente te decepciones durísimo. Una persona así lo más probable es que sólo quiera que lo satisfagan y que no haga nada por que tú disfrutes. Debes detectar a alguien así por su forma de ser: impaciente, grosero y arrogante. El sexo será una de las peores experiencias que tengas en toda tu vida. O sea, tampoco es como que quieras encontrar a alguien con quien compartirás en la vejez tu chocolate caliente y tu cocol chopeado, pero al menos que sea alguien con quien puedas pasar un buen rato de ocio.

A él no le gustas tanto

Involucrarte con alguien a quien no le arrebatas suspiros no te asegura que tengan un final feliz. Quizá no le eches ganas al asunto y muy probablemente te hable de la persona en quien piensa todo el tiempo. No te metas con alguien a quien no le gustes, el sexo será con desgano y bastante aburrido. Y lo peor: si a ti te gusta mucho, puedes sentirte decepcionado/a por las reacciones que tenga a la mera hora. Ay no, a otra cosa mariposa.

¿Se les ocurren más personas con quien de plano no le entrarían?

Tomado de Chilango.com