En esta ocasión hablaremos de la eponimia y de los epónimos. Quizás estos términos te suenen extraños al principio pero estoy seguro que los conoces muy bien. Un epónimo es el nombre de una persona o de un lugar que sirve para designar un pueblo, una época, enfermedad o unidad, entre otras. En pocas palabras, es el nombre de una persona que da nombre a otra cosa o cosas.

Tenemos como ejemplos de muchas enfermedad:

Alois Alzheimer es el epónimo de “enfermedad de Alzheimer”

John Down es el epónimo del “síndrome de Down”

Como estos anteriores, existen otros tipos de epónimos y estos son creados a partir de la eponimia, es decir, el proceso por el cual se crean las palabras de otros nombres. Esto es un proceso habitual para la creación de neologismos (palabra o expresión de nueva creación en una lengua). Este proceso está estrechamente ligado con la metonimia, la lexicalización (Conversión de una interjección, una onomatopeya o una expresión compuesta en una unidad léxica que funciona como una sola palabra) y la etimología.

Además de los ejemplos relacionados con las marcas, existen otros como los siguientes.

Gabriele Falloppio da nombre a las trompas de Falopio. Gabriele fue uno de los más importantes anatomistas y médicos italianos del siglo XVI. Estudio los órganos reproductores de ambos sexos y describió las trompas de Falopio, por lo que llevan su nombre.

Louis Braille da nombre al braille, sistema de lectura y escritura táctil para personas ciegas.

Joseph Ignace Guillotin da nombre a la guillotina. Aunque no fue su inventor, perfeccionó este artefacto utilizado para que los condenados no sufrieran tanto. Que por cierto, él no murió por este instrumento, como se dice, sino por un carbunco.

El filántropo romano Cayo Cilnio Mecenas da nombre a los mecenas, “personas o fundaciones ricas y poderosas que protegen a los artistas y adquieren o promueven sus obras”.

Louis Pasteur da nombre al procedimiento que consiste en destruir los microorganismos sin alterar la composición y cualidades del líquido: la pasteurización.

Como podemos ver, existen varios tipos de epónimos: los formados por un “de” (trompas de Falopio), los genéricos con el epónimo en aposición (grado Celcius) y los creados por lexicalización. De este último, la mayoría de los ejemplos son marcas comerciales de productos que usamos día a día.

Clínex / Kleenex = pañuelos desechables.

La cinta adhesiva depende del país. En México se popularizó el término Scotch y Diurex, por ser el nombre de las primeras marcas de cinta adhesiva en aparecer. En España, fue celo / cello, por Cello-Tape. En Argentina, Chile y Ecuador es “cinta escoch”.

Velcro es usado comúnmente para el adhesivo textil. Sin embargo, velcro es el nombre de la marca registrada.

Un Pétalo, es usado en México para referirse al papel higiénico. Esta es una marca registrada de Kimberly-Clark.

El Rimmel, o rímel, que es el epónimo de todas las máscaras para pestañas que existen en el mercado de cosméticos.

Lo mismo sucede con Jeep, Post-it (marca registrada de 3M Company), Zeppelin, Klaxon, diésel, Aspirina (ácido acetilsalicílico), Chiclets (goma de mascar), Royal (polvo para hornear), teflón (resinas de fluoropolimero, marca registrada de Du Pont), termo (de la marca Thermo).