La adolecente de 17 años desaparecida en Manzanillo desde el 2 de septiembre fue localizada este 3 de octubre en casa de su novio, en Santiago. Asegura que ella se fue por su voluntad por problemas con su familia.

Independientemente de este caso, yo opino que esas cosas no se le hacen a los padres. Esto va para todas las jovencitas que tengo en mi Facebook y que son menores de 17 años. No se van sin dolo, ustedes saben el dolor que sienten sus padres al no saber si están vivas o no. Esa, amigos, es la cruda realidad.

El temor de sus padres no es que salgan embarazadas, que se escapen con el novio y se casen jóvenes o que dejen el seno familiar; la preocupación es que caigan en una red de prostitución donde las exploten (y no solo a las mujeres, también los hombres) o que las vendan como mercancía e incluso que las tengan que ir a reconocer en la Semefo.

No se escapen de casa para “darle una lección a los padres” porque usteden creen que todo el mundo está en su contra, dense cuenta que la lección es para ustedes mismas que pueden caer en un pozo del que luego se arrepentirán y verán que el regaño que sus padres les dan día a día es una miga de ese gran pan que tiene algunas partes podridas.