Bastaron un par de cafés y La prospettiva di me para recordar mi pasado. Me hizo pensar en lo que antes pensaba acerca de mi y hacia donde iría una vez que terminara de estudiar… cuando fuera libre. Me hizo recordar las cosas que de mí he cambiado para evitar convertirme en eso que todos querían convertirme.unnamed

Derecho, sin defectos y siempre atento ante las demás personas eran las ideas que taladraban mi cerebro, ideas que escuché continuamente por años. No, no es una ideología con la que puedas sobrevivir en este mundo bárbaro. Esas ideas implantadas me hicieron hacer tres máximas que recuerdo vagamente ahora:

  • Lo derecho no existe. La imperfección es la mejor forma de demostrar que estás vivo.
  • Los defectos son la base fundamental de la imperfección
  • La atención se gana no se pide.

Antes me sentía obligado a cumplir con lo que me decían -siempre atento, sin defectos y derecho-. ¡Basta de pendejadas! Este mundo está hecho de defectos, caídas no calculadas y profundidades jamás exploradas por el hombre. ¿Por qué cuadrar mi cerebro si lo que busco es destacar ante lo monótono y seriado? Soy quien soy, tengo ideas y discrepo con la mayoría de la gente. Sí, acepto que tengo un genio de la chingada y a veces doy un revés cabrón ante cualquier cosa que no me parece, pero esa es la emoción que quiero transmitir.

Digo, ¡Qué flojera si fuese siempre predecible y calculable! Sería tan fácil tomarme la medida que cualquiera sabría como reacciono. Pero, como una vez me dijo alguien que pensó que yo era uno de esos egresados en serie: “Esto no me lo esperaba de ti”. Sí, soy impredecible. Es, quizá, la palabra que mejor define mi caracter, impredecible.

Creer que me conocen totalmente es como seguir pensando que somos la única vida existente en el universo. ¡Bazofia! Ni yo conozco el límite de mi carácter, de mi forma de reaccionar. Sé cuáles son mis limitaciones físicas, pero mi coeficiente… ese aún lo desconozco.

Por eso, cuando creas que te acercas al origen de mis miedos, de mis sentimientos o de mis pensamientos, piensa siempre que es sólo una de las mil caras del diablo o una de las posibles combinaciones del cubo de Rubik. No trates de medir lo que no se puede medir o determinar mi naturaleza. No existe, no hay. Está vacía esa página en mi Biblia.