Nuestra obsesión por medirlo todo con gadgets tecnológicos nos ha llevado a ver muchas escenas de la vida cotidiana de una forma diferente. Más de alguno ha medido sus carreras e incluso usa aplicaciones para ejercitarse, con el simple objetivo de ver sus avances y para ponerse metas.futbol-big-data620

Pues bien, uno de esos deportes en los que el big data comienza a tomar importancia es el futbol. Gracias a los sistemas de recopilación de datos y análisis es posible crear una base de datos que ayude al entrenador mejorar el rendimiento de los jugadores.

El big data del futbol, es decir, la gestión y análisis de los datos que estas mediciones arrojan, generan grandes ganancias para los clubes de futbol. Era obvio no, que había dinero de por medio.

Los grandes clubes invierten millones de dólares en la medición de los datos que generan los gadgets en sus jugadores; van desde sensores en las piernas, aplicaciones que miden su velocidad, sus movimientos en la cancha e incluso sensores para el balón –como CTRUS-.

Big Data es el nombre que se le da al conjunto de datos, obtenidos durante un periodo, sobre lo que un consumidor está buscando y cómo actúa ante un producto. Después de analizar y comprender el consumo de un usuario en específico, se adapta el contenido para dicho usuario.

Nimrod Hoofien, el vicepresidente de ingeniería de Ooyala, asegura que este tipo de datos, es la mejor manera para conocer a los consumidores. Así se les hará llegar lo que buscan y no se perderá el tiempo adivinando qué es lo que necesitan.

Esta empresa aplica esta tecnología en la ciudad de Guadalajara, donde actualmente están sus oficinas. Cuentan con un equipo de 30 personas y planean crecer un 50% en los próximos nueve meses.

La firma transnacional ha señalado que están interesados en el mercado latinoamericano ya que el resto de las empresas similares no se enfocan en la demanda de esta área en la tecnología de video.

Otro ejemplo, gracias a los comentarios que de una joven en las redes sociales, una empresa la clasificó como consumidora potencial de productos para el embarazo y empezó a enviarle publicidad relacionada; su padre, indignado, se comunicó con los ejecutivos y los recriminó diciéndoles que ella era apenas una adolescente. La empresa se disculpó y se retractó, pero un mes después se confirmó que en efecto estaba embarazada y que los análisis de la empresa eran acertados.