Como les contaba, decidí dejar poco a poco la tecnología. En una búsqueda exhaustiva por Internet -paradójicamente- encontré que no estoy haciendo una locura y que hay más personas como yo; que buscan alejar un poco o demasiado la tecnología de sus vidas diarias.

Tema relacionado: Pushbackers, equilibrio entre virtualidad y realidad.

Y es que la hiperconectividad -estar conectado 24/7, como he venido manejando- nos ha fastidiado a muchos. Te das cuenta que no es del todo genial compartir dónde estás, qué escuchas, qué comer y con quién vas al cine, cuando los temas de conversación presencial se limitan a ver el smartphone y hacer phubbing con tus amigos.

Bueno, como en todo, hay niveles de pushback. Entiéndase por pushbacker a aquella persona que profesa el pushback tecnológico. En español les comenzarán a llamar pushbackeros, seguramente. Es decir, es aquella persona que quiere dar un salto hacia atrás en la tecnología porque cree que está violando su privacidad al cien por ciento.

Aquí tenemos los niveles de pushback:

Los Adictos. Quienes no pueden separarse de su smartphone o laptop y sufren de ansiedad si no están conectados todo el tiempo.

Los Descontentos. Quienes enfatizan en el deterioro de la “humanidad” por culpa de la tecnología. Son heavy users que, si bien no pretenden dejar la tecnología, sí priorizan sus encuentros con amigos y seres queridos “cara a cara”.

Los Hipsters. Por último están los hispters, que sienten que la adoración de los gadgets pasó de moda y que el social media está sobrevalorado. Prefieren ser independientes y potenciar una cultura que recupere el valor de las “tecnologías antiguas” en convivencia con las actuales.

Así que, ¿Qué tipo de pushbacker eres? Yo me identifico mayormente con Los Adictos, aunque también me siento un poco Hipster pues uso aplicaciones tecnológicas para dar ese toque antiguo a mis fotos y recuperar un poco de las viejas fotos tipo Polaroid.

Pero, ¿Quién tiene realmente la culpa de todo esto? Según Intel y uno de sus estudios, los responsables son los Millennials, “jóvenes nacidos en la década de 1980, 1990 y 2000″,  de acuerdo con la mayoría de los expertos. Un target cada vez más cautivado por el Mercado 2.0. La particularidad de esta generación es que busca llevar su vida real por completo a la vida virtual (second life).

En mi opinión, la evolución tan acelerada de la tecnología y sus aplicaciones a nuestra vida diaria causa a muchos gran admiración, pero a otros que ya hemos llegado a la cima tecnológica -y ahora buscamos la sima- nos obliga a hacer un vertiginoso stop que nos haga ver hacia dónde vamos y más que nada, de dónde venimos.

No digo que como pushbacker rechaces o crucifiques a los que aman la tecnología al cien por ciento, sino que nos dan una lección de ver qué nos traerá como consecuencia confiar todo a un soporte tan fugaz como el Internet. Creo que nos llaman a ver dónde la tecnología debe quedarse fuera de nuestras vidas – el baño, por ejemplo, la cama y el sexo-. Saber cuándo estar desconectados y cuándo explotar al máximo la hiperconectividad.